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1月9日 Emigramos Como ya venis viendo desde hace algunos meses, mis textos van ya dirigidos a la web de www.ciclismoafondo.es, que me han dado la oportunidad de llegar a mas gente, tener mas difusión. Hasta ahora, en espera de que estuvieran activos los blogs, he ido colaborando con mis crónicas en la sección de cicloturismo. Ahora, por fin comienza la andadura para la que me ficharon. Hacer mi blog alli. Así que lo dicho, cambiamos de ubicación, esperemos que para mejor (seguro que si), os invito a que me visiteis a partir de ahora en: http://blogs.ciclismoafondo.es/sergiopalomar/ 9月5日 Larra - Larrau 2008Ahí os dejo la crónica de la Larra - Larrau. Espero que os guste http://www.ciclismoafondo.es/caf/cicloturismo/contenido/noticia/cronica-de-larra-larrau/2c90a89c1c2d1577011c322efc0901b6.html 8月20日 Marcha Cicloturista Pedro Delgado 2008 Ya podeis leer mi crónica aqui --> http://www.ciclismoafondo.es/caf/cicloturismo/contenido/noticia/cronica-de-la-perico/2c90a89c1bdd3518011bdf915a740034.html Aparte de lo que en ella comento, ya centrandonos mas en mi, comentar que una vez mas se me atraganta esta marcha. Las sensaciones durante la semana habian sido buenas, habia entrenado bien y la ruta por los puertos abulenses la semana pasada me hacian albergar la esperanza de poder rendir bien. Sin embargo, el viernes en el pueblo, salimos a echar un par de horitas de rodar y debi coger frio o yo que sé que me quede todo el fin de semana sin fuerzas, destemplado, con dolor muscular y de huesos, el estomago jodio. Aun así, decidí salir delante a ver si sonaba la flauta. Hasta el inicio de Navacerrada la verdad que fuí comodo, pero al llegar al duro rampon del puente de la Cantina pues me dí de cara con la cruda realidad. Las piernas no iban, y me resultaba imposible mantener pulsaciones altas (cuando el sabado pasado me hice casi toda la ruta raspando las 170 ppm). Me pasa hasta el tato, Ikerz, PajaroLoco con Klyde a rueda, Altec2 y su bici replica Perico, hasta que por fin llega Dani, el compañero Bilbaino quien esta casi como quien dice comenzando la temporada y me marca el ritmo justo mientras me va animando para que no me clave. Aun así al final del puerto voy con el 34x25 practicamente parado, creo que nunca habia subido navacerrada tan despacio. En el llano a cotos recupero algo, aunque no consigo meter nada en el estomago, se repiten las sensaciones de la QH, aun así nos metemos en una grupeta donde incluso damos unos cuantos relevos, mas de cortesia que eficientes. Empezamos la bajada, que me sé de memoria. Me tiro tranquilo, ya he decidido que hoy voy a sufrir lo minimo, ritmo comodo para lo que queda de marcha. Aun así, solamente trazando, sin dar una pedalada, me voy sin querer de la grupeta en la que ibamos. Nuevamente me quedo asustado de lo mal, no, fatal que baja mucha gente. Mención especial a un tio que bajaba parado, a no mas de 30 por hora, por medio de la carretera, en medio de la trazada. Aunque solo lo hago en caso de necesidad, lo adelanté por la derecha, o eso o me lo comia (y eso que como he mencionado antes bajaba supertranquilo para lo que suelo) ya que jamas paso al carril izquierdo si no hay visibilidad para hacerlo, esto viene a colación de algo que luego contaré. Llegados al llano antes de el Paular le digo a Dani que mejor levantamos el pie ya que no vamos a ningun sitio solos en este terreno y dejamos que vuelva a entrar la grupeta, donde viene el Tandem mixto que tan conocido se esta haciendo en estas pruebas. Aprovecho el momento de tranquilidad para charlar con ellos, les comento que coincidí con ellos en la QH cuando me fue sencillamente imposible seguirles en la bajada de somport y bueno, amenizamos el tramo hasta que oliendo la cercania de Rascafría, me voy hacia posiciones delanteras de la grupeta para atravesar el adoquin como mandan los canones, como siempre en este tramo nadie me sigue mientras me centro en esquivar a los trasnochadores que nos ofrecen cervecitas. Toca nuevamente a la salida del pueblo a la grupeta mientras aprovecho para meter algo al estomago ya que me voy encontrando mejor. Un gel que al igual que en la QH, cual balsamo de fierabras, me devuelve las fuerzas, aunque hoy solo para evitarme el sufrimiento excesivo ya que aunque este puerto lo subo comodo, no me noto para nada super. Engancho a Pinillaken que me adelantó en Navacerrada y formamos una buena grupeta en la que tambien va el forero Stank (aunque ahí no sabía que era él), me fijo en su preciosa bici. Tambien en este tramo llega un impresentable (por no llamarle otras cosas mas bonitas), con el dorsal 999 creo recordar, por si anda por aquí y se da por aludido, que nos recrimina a toda la grupeta: "tanto bajar a lo loco y ahora no tirais para arriba", me toca la fibra en un tema que me calienta bastante y le replico, "que a lo loco capullo, si bajaba parado, si no tienes ni p..a idea de bajar por lo menos te quitas de la trazada, bla,bla,bla" Es un tema que me fastidia bastante como he comentado antes. En Cotos bajaba parado, a ver, parado para como suelo bajar, pero a buen ritmo, trazando las curvas por el sitio, sin cortar cuando no hay visibilidad (esto bajando despacio y fuerte), etc... en fin, con seguridad, mucha seguridad, pero siempre tiene que venir algun capullo con la cantinela, cuando les ves bajar como palos, cruzandose en todas las curvar, con las trazadas cambiadas, etc.... Luego los peligrosos somos nosotros, los que tenemos un control sobre la bici (por lo menos un minimo exigible), que quereis que os diga, es un tema que me toca bastante los coj.... Hay mucha diferencia entre bajar rapido y bajar haciendo el loco, cuando se enterará la gente. Seguro que se planta un tio como Savoldelli o Samuel y baja mucho mas rapido que yo y con el doble de seguridad. Volviendo a la marcha, corono Morcuera, paradita rapida a desaguar en al cima (he pasado del avituallamiento ya que llevo cosas en el maillot) y me tiro cuesta abajo a disfrutar. Me encanta esta bajada. Creo que me sé cada milimetro de la misma, ya que hoy no puedo disfrutar subiendo, por lo menos lo hago bajando. El rampon de Miraflores se hace duro por el cambio de desarrollo. Vuelvo a coger a Juanma que me adelantó en la paradita de la cima de morcuera y nuevamente nos juntamos casi la misma grupeta que transitabamos por morcuera. Alcanzamos al forero Kastle-Fuel con quien transitaré ya practicamente lo que queda de marcha y por detras entra el Gran Ragar con ese ritmito suyo, RR, que no parece rapido pero que acaba afixiando a todo el que le intenta seguir. De hecho, el primero en sufrirlo es Juanma quien a mitad de puerto desaparece de la grupeta. Durante la ascensión gozamos de los animos desde la cuneta de Paloma (garrapatillas) y mas arriba, casi en la cima de Miguel (vaiquer). Sin mas, coronamos y me echo el bidon de born al bolsillo. Lo dejo para luego, ahora es momento de gozar una nueva bajada y una vez mas, sin proponermelo me quedo solo. Como se nota el conocer el terreno. No tardo en enganchar a Ragar y ya pasado el pueblo de Canencia viendo que voy solo, levanto el pie en espera de que entre alguna grupeta. Me engancho a la primera que viene y emprendemos el trayecto por el valle del Lozoya, con viento de cara. Ahora voy con fuerzas, con lo que no dudo en echar una mano en los relevos, mientras voy alimentandome. Me enchufo otro gel que aliño con el bote de born que poco a poco voy consumiendo. Cuando esta vacio, me lo guardo y al pasar por lozoya se lo tiro a unos crios que estaban animando en la cuneta, seguro que lo agradecen y nos disponemos a afrontar los 11 kms de navafria. En la grupeta se ve mucho miedo y subimos toda la primera parte a ritmo, incluso Ragar parece cortarse un poco, me dice "hoy no voy a hacer la locura del año pasado", poco le duraria la promesa ya que varios kilometros mas adelante decide que no le gusta el ritmo que llevamos y pone el suyo propio, enfilando todo el grupo y provocando una buena criba. Ya me se la historia y simplemente mantego el ritmo que llevaba. Me empiezan a pesar las piernas, pero esta vez de cansancio, aunque llevo un ritmo mucho mejor que el año pasado a estas alturas, con un Dani sensacional marcandome siempre el ritmo correcto. Casi arriba, los animos de Buru desde la cuneta nos hacen sacar un poquito mas para el final del puerto que se me hace un pelin largo mientras veo pasar de nuevo a Altec2 y su bici "perico replica". Buen rato debio parar en el avituallamiento. La bajada otra gozada, con asfalto perfecto y buenas trazadas me permiten alcanzar un pequeño grupo donde transitaba Altec2, aprovechamos para charlar un poquito, pero poco dura la calma ya que una vez alcanzada la N110 toca ponerse las pilas y tirar. Procuro dar cuantos relevos puedo, pero ya las piernas no van. Altec2, parece que va sobrado y en uno de los relevos, sin atacar ni nada, se va y se va para delante, no hacemos ni amago de ir a por él, bastante tenemos con estar ahi. Mencion especial a dos tios que trabajaron un monton, uno con un maillot de Mulero y otro que llevaba la equipacion de campeon de españa, luego en meta les dí las gracias por como se lo curraron y las disculpas por no haber tenido piernas para echarles una mano. En esto que miro para atras y veo que no viene Dani, vaya....se ha debido cortar en la bajada. No puedo dejarlo despues de todo el dia que lleva haciendo de perfecto gregario, asi que me descuelgo del grupo a esperar al que venga detras. Como nadie viene a lo lejos aprovecho para parar y echar una meadilla, dando tiempo justo a ver a parecer la grupeta donde viene tanto él como Katle-Fuel. Las patas ya no estan para tirar y me acurruco en la mitad del grupo, sufriendo en los repechos, aunque menos de lo que esperaba, aun tenia fresca en la cabeza la tremenda petada del año pasado aqui. Alcanzamos al grupito en el que transitaba yo antes y lejos de pararse, los tios que mencionaba antes siguen tirando del grupo como un loco mientras, como ocurre en estos casos nadie parece tener fuerzas para darles un misero relevo (los mismos que luego sprintaran al llegar a meta, vamos, lo de siempre). Yo por mi parte como he dicho, ya voy en la reserva y bastante tengo con mantenerme ahí. Quienes me conocen saben que no me escondo, si tengo fuerzas tiro, si no lo hago es porque voy fundido. Asi lo unico que me queda es ver pasar los kilometros para finalizar la marcha. Me sorprendo cuando miro el tiempo en meta y veo que apenas van a salir unos minutos mas que el año pasado (con la diferencia que el año pasado me morí alli y este año tras decidir en navacerrada tomarmelo con calma llego como persona, que ya es algo) Duchita y comida donde entre pitos y flautas nos juntamos un buen monton de foreros. Ahora a pensar en la larrau, esta vez con mucha mejor actitud que el año pasado, a ver como va. 8月12日 Por las tierras de Carlos Sastre - 9/08/2008 Ahí os dejo la crónica de la "rutita" que nos marcamos unos cuantos locos de foromtb el sabado pasado. http://www.ciclismoafondo.es/caf/cicloturismo/contenido/noticia/desde-avila-hasta-el-barraco/2c90a89c1bb22297011bb64bbd0000bb.html?visita=true 7月30日 Articulos de Cicloturismo Ahi os dejo una nueva entrega. Esta vez hablando de la ruta del finde pasado con ascension a uno de los CIMA mas chulos de Madrid. El alto de la Jarosa: http://www.ciclismoafondo.es/caf/cicloturismo/contenido/noticia/el-alto-de-la-jarosa/2c90a89c1b56661f011b74665db807e8.html?visita=true 7月21日 Articulos de CicloturismoEsta vez se trata de un pequeño articulo sobre como ven la bici en Alemania tras unos dias de vacaciones por alli. Espero que os guste:
6月24日 Quebrantahuesos 2008 – ProgresiónCreo que es la palabra que mejor describe el año que llevo. Desde febrero dándole fuerte a los pedales. Buscando ese punto culminante en el que hoy me centro. Con mi quinta quebrantahuesos ya en las piernas, con las sensaciones aun a flor de piel, es el momento de volver la vista a atrás y observar el panorama del camino recorrido. Un año esta prueba ha sido la vara de medir que nos indica cual es realmente nuestro lugar, donde podemos comparar nuestra evolución de una temporada a otra, pero además la QH es mucho mas. Es el mogollón de gente por todas partes, es el encontrarte con un montón de gente con quien hablar, con quien compartir aunque sea a posteriori esos ratos de sufrimiento sobre la bici, es el paisaje pirenaico, es el pasillo de gente en el Portalet y son todos esos conocidos a los que saludar aunque sea de año en año. Aunque por mera repetición la magia de esas primeras veces ya no sea la misma, sumando todos estos pequeños detalles el resultado viene a ser el mismo. Un grandísimo fin de semana de ciclismo en estado puro.
Pues si, otra vez llega ese día que muchos, muchísimos a tenor de la velocidad a la que desaparecieron los dorsales disponibles allá por el mes de febrero, tienen marcado en su calendario. La quebrantahuesos ya esta aquí. Sin embargo, para mí este año había una sustancial diferencia. Este año la QH no era el día D, sino que he conseguido convertirla en una marcha mas. Como digo, desde el mes de febrero llevo subido en la bici. Open de Madrid de BTT, un par de marchas también de bici de montaña, algunas citas de carretera como Lagos o Pipe Gómez habían diversificado mi calendario de tal manera que en mi cabeza la QH solo era el día en el que poner la guinda a la por otra parte, excelente temporada. En una constante progresión hacia un punto optimo de forma gracias al inestimable trabajo del amigo Julio que sabiamente ha sabido marcarme el camino a seguir en cada momento, que ha hecho de psicólogo cuando mis constantes idas de coco lo han requerido y ha sabido pararme los pies cuando la euforia me atenazaba. En resumen, que hemos pasado de sufrir y arrastrarnos durante todo el año pasado a gozar cada kilómetro sobre la bici incluso con esta dura primavera que se nos ha presentado donde la lluvia y el viento nos han dado poca tregua.
Centrándonos en la QH. El viernes por la mañana emprendo viaje tras coger el día libre en el trabajo. Tengo ganas de llegar con tiempo para que no me ocurra como en anteriores ediciones donde te acabas acostando a las tantas. Me acompaña el forero Joanfry que va a afrontar su primera edición tras finalizar el año anterior con éxito la Treparriscos. En la grupeta Pirata, además nos juntaremos con Sr.Carter, Iñaki y unos compañeros de excepción que se habían animado a descubrir esta marcha, los foreros Josep y &re (velociraptor) que sobre sus btt con slicks habían recogido el guante, a los cuales acompañaba el hermano de &re, este sobre ruedas finas. Llegamos a Sabiñánigo sobre las 16:00 y el ambiente ya es tremendo. La gente se apelotona en la entrada de la nave donde se dan los dorsales esperando la apertura de puertas. Una vez allí la cosa va rápida. Recogemos la bolsa y damos un paseo por la exposición empapándonos del ambiente. La verdad que yo no estaba con muchos ánimos de visitas ya que solo pensaba en subir al apartamento que teníamos reservado en Tramacastilla y descansar el resto de la tarde. Pero es inevitable, te lías. Te encuentras con conocidos, que si Pirenaicos, que si foreros, que si gente de las revistas, así que entre pitos y flautas no terminas de hablar con uno cuando te das la vuelta y te encuentras otra cara a quien saludar. Por fin consigo escapar de allí y continuamos valle arriba por donde mañana terminaremos. Hasta el bonito pueblo de Tramacastilla de Tena. Un balcón privilegiado sobre el embalse de Bubal, aunque antes de disfrutar de todo ello toca dejar preparadas las bicis para el día siguiente mientras esperamos al resto de la expedición para ir a cenar, por supuesto, pasta. Hay cosas que no han de cambiar.
Amanecemos a las 5 de la mañana, con el Nessun Dorma, de clara evocación ciclista, sonando en el móvil. Como un autómata me pongo en marcha, aunque ya desde el primer momento noto que algo no va bien. No se si he cogido frío por la noche, la cena o vete tu a saber, pero me levanto con mal cuerpo. No es la hora, ya que estoy acostumbrado a estos madrugones. Algo no va bien. Aun así sigo con el ritual. Me visto, desayuno mis cereales, mi zumo y como soy el único de los que allí estamos que acude con ansias competitivas, a las seis menos diez me pongo en marcha hacia Sabiñánigo para evitar en la medida de lo posible el atasco típico de entrada. De bajada, con las primeras luces del día, se va haciendo plausible lo que ya se preveía. Tras una primavera lluviosa, tras haber estado saliendo de largo hasta hace apenas una semana, el verano ha llegado de golpe, coincidiendo con el solsticio que en estos mismos momentos acaece. Ni una nube en el cielo y una temperatura tibia, a las seis de la mañana son el indicativo de que nos espera una QH de las de verdad. Esa que yo venia anunciando desde que sufrí tantísimo hace tres ediciones y por cuyas advertencias era considerado cuanto menos como catastrofista y exagerado.
En la salida me encuentro con Isma que viene un poco a la aventura, mientras preparo con calma los trastos. Me bajo hacia la salida cuando aun queda poco menos de una hora para la misma. Hoy si que vamos sobrados de tiempo así que consigo una buena primera fila en mi cajón. Dorsal naranja al igual que en la edición anterior. A mi alrededor gente muy fina, bicis muy buenas. Te das cuenta de tu evolución y el nivel que has ido alcanzando año tras año. Todo esto lo pienso mientras a sorbitos voy dando buena cuenta de un litro de aquarius. Hoy la obsesión es estar bien hidratado. Ya se lo que es sufrir una QH de calor. Aun así las malas sensaciones de la mañana siguen ahí. Cada sorbo lo tengo que dar a la fuerza, no tengo el estomago muy fino ¿serán los nervios? Quien sabe.
Poco a poco se acerca el momento de la salida. Veo a Klyde y a Puskas que salen en el cajón precedente, pero como han llegado mas tarde, les tengo ahí. Buena compañía para al menos la primera parte. Últimos minutos, la tensión crece, las pulsaciones se acelera. Pum!! Chupinazo y salgo con el plato ya metido, como si fuera una carrera de open. Ahí vamos otra vez. Los primeros kilómetros son una locura. Las pulsaciones por las nubes intentando enlazar con la cabeza que esta ahí unos metros por delante. No hay grupo solo constantes acelerones y gente que pasa por todos los lados y otros tantos a los que pasas. Atravesamos de nuevo Sabiñánigo, casi en un suspiro, entre al alboroto atronador que desde las aceras despide al enorme pelotón. Salimos a la general y a volar, no hay vuelta atrás. El grupo se estabiliza y el ritmo se vuelve mas constante. Es el momento de subir un piñoncito y soltar las piernas llevando una cadencia elevada, mientras giro la cabeza intentando buscar caras conocidas. Las pulsaciones vuelven a un margen cómodo y el único esfuerzo es el producido por la tensión de estar alerta ante los frenazos, cruces y demás de algunos a quienes se ve poco duchos en las técnicas de rodar dentro de un paquete. Aun así aquí tan delante la tensión que se siente es menor se ve que la gente esta mas acostumbrada, aunque hay tantas bicis que algunos incidentes son inevitables. Alcanzamos la circunvalación de Jaca. Tras el repecho de la entrada marco en el Polar, para luego en casa analizar los tiempos en cada tramo. Veloz descenso donde a mi cabeza vienen las imágenes de la caída del año anterior y nuevamente vuelven los acelerones según encaramos hacia Somport. Sigo sin ir a gusto. Aunque las piernas funcionan bien, me siento un poco mareado, con mucho malestar. Me como una barrita y bebo algo aunque sin ninguna gana. Forzándome a ello ya que se que es necesario. No hago mas que empeorar las cosas. En estos pensamientos estábamos cuando poco antes de Canfran, rodando a unos 40 por hora, tras venir avisando varios kilómetros antes con constantes acelerones y frenazos, pasa lo que tenia que pasar. Una montonera considerable. Además en una zona bastante delantera del pelotón. La veo, clavo la bici, pero a esa velocidad tarda en parar mas de lo que yo quisiera, voy frenando, frenando, olor a quemado que desprenden las zapatas al frenar sobre el carbono y cuando casi la tengo salvada me clavo y me doy la voltereta. Me levanto como un resorte y tiro de la bici que esta entre toda la maraña. Voy a salir corriendo y Diego, el de Colmenar me agarra y me dice “las cacharras, coge las cacharras”. Rápidamente me pongo a buscarlas entre el amasijo de ruedas y cuadros. Las recojo, las pongo en el portabidón y cuando voy a arrancar el bote trasero sale de nuevo rodando y a punto estoy de irme nuevamente al suelo. Ha caído unos metros detrás, pero tengo que cogerlo. Hoy hace muchísimo calor y todo liquido va a ser poco. Desando unos pasos mientras el pelotón pasa fugaz a mi lado. Lo recojo y vuelvo a montar. Pongo el bote y se vuelve a caer y me doy cuenta de que el portabidón trasero esta roto así que me echo el bote al maillot, que aguante lo que tenga que aguantar. Me vuelvo a subir y el pedal automático no quiere enganchar y la grupeta que se va y se va. Cuando por fin arranco, bajo piñones y me pego un calentón en un vano intento por enlazar, aunque pronto veo que es inútil. En el pelotón se iba a 40 por hora y ahora, aunque todavía no han comenzado las rampas duras de Somport, solo no voy a mas de 25-30 km/h. Miro para atrás y no viene nadie, absolutamente nadie. Sigo tirando fuerte y tras cruzar Canfran, comienzan las primeras rampas duras mientras pasamos junto a la torre de los fusileros, donde comienzan a caer cadáveres del grupo de cabeza. Tampoco me valen ya que el ritmo que llevan es muy inferior al mío. Me engancho al a rueda de una moto de un gendarme pero tras 200m el tío me ve por el retrovisor y me pega un hachazo a golpe de gas a la par que la euforia de querer recuperar se va apagando y empiezo a sentirme mal, muy mal. Las pulsaciones se caen al suelo. Cada vez que paso de 155ppm empiezo a tener arcadas y nauseas. Tengo sudores fríos y ganas de vomitar. Tras estación de Canfran, cuando empieza lo duro me clavo muchísimo. No tengo cadencia ni ritmo, si fuerzo me mareo, no me veo la cara peor creo que debo de estar pálido. Me empieza a pasar gente y a mi mente acuden pensamientos muy negativos. Intento beber agua, pero no puedo tragar. Paso el tramo duro y tras la curva del cuartel oigo desde la cuneta que me animan, es Matías un amigo pirenaico. Me animo un poquito y aprieto un poco para llegar al desvío de la estación de esquí. 200m de bajadita que me saben a gloria, aunque dura poco y hago el ultimo kilómetro como un verdadero zombi. Lo que otros años es emoción por la gente animando hoy lo paso como un cadáver andante. Nada mas coronar paro y según bajo de la bici el desayuno decide que no quiere seguir habitando mi estomago. Aprovecho para echar una meadilla mientras pienso que hago. ¿Sigo? ¿Me bajo de vuelta a España? No se, no tengo la cabeza con claridad de ideas. En fin, para algo hemos venido, para Francia y a ver que pasa. Inicio el descenso y me encuentro completamente vacío y mareado. Voy trazado las curvas como un palo mientras me pasa gente por todos los lados. Realmente paso miedo en este tramo ya que se baja muy deprisa y en estos momentos siento que no tengo ningún control sobre la bici. Llegando al estrechamiento donde se despeñó el de hace dos años, veo una caída y dos bicis apoyadas contra el guardarrail mientras una persona de la organización nos grita para que frenemos. En plena frenada me trago un bache gordote y pierdo el bidón que llevaba en el maillot, era simple cuestión de tiempo. Llegamos a la boca francesa del túnel y a batir récords de velocidad. Entra un ligero aire de culo y hoy es una de esas pocas ocasiones donde el 50x12 no da para mas. Solo me queda acurrucarme en la bici e ir cogiendo rebufos. Tras unos kilómetros vertiginosos, la pendiente se suaviza, me doy un pequeño calentón y consigo enlazar con un buen grupo. La gente empieza a sacar comida y a beber. Yo sigo con mis nauseas, no me entra nada. Es solo pensar en agua o en comida y sentir mareos. Los pensamientos negativos vienen a mi cabeza “¿que hago yo aquí sufriendo de esta manera?”, “¿donde creo que voy a llegar sin comer nada?”, “¿por que tengo que ir de carreras?”, “¿por que no levanto el pie y me dejo ir?”. Los intento alejar de mi mente con un “para”, “¿de que vas?” y así continuo con este dialogo interno durante varios kilómetros. Según se abre el valle empiezo a pensar en otras cosas. Al pasar junto al desvío de Lescun pienso en el Laberouat y en que bonito día hace para subir en vez de aquel lluvioso día que nos salió en la pirenaica. Mas abajo sigo reconociendo desvíos y dejo la vista y la mente divagar hacia las laderas de la Piedra de San Martín. Me voy encontrando algo mejor. Incluso en el repecho de Bedous paso a relevo de la grupeta. Empiezo a plantearme que tengo que comer algo o la petada será segura. Llegamos al desvío de Escot donde casi agradezco el quitar el plato y a la salida del pueblo me enchufo un Gel con un buen chorro de agua. El efecto es casi instantáneo. Noto que se me asienta el estomago, las pulsaciones vuelven a subir y los escalofríos han desaparecido. Todo en apenas kilómetro y medio. Vuelvo a tener cadencia en las piernas y voy incrementando el ritmo en estos primeros kilómetros. Los pensamientos negativos se tornan en positivos según veo que el calor empieza a hacer mella entre la gente. Comiendo a adelantar y a coger ritmo. Hoy el Marie Blanque nos ofrece su cara mas dura. El sudor comienza a recorrer cada centímetro del cuerpo, aunque como he venido sin beber nada hasta aquí tengo mi único bote lleno y empiezo a dar buena cuenta de él. Comienza el tramo duro, no me lo pienso, pongo el 25 y a tirar de cadencia. Todo el rato controlando sobre las 160 pulsaciones y viendo que el ritmo no baja de 10 por hora. Hoy estoy disfrutando de la subida y eso que como decía, el calor comienza a hacer mella. Veo gente andando. Aquí, tan delante. Veo gente clavadísima y en ocasiones me toca buscar el hueco entre quienes zigzaguean y las motos de apoyo de algunos que en este tramo tan estrecho no hacen sino estorbar. Adelanto a Joseba Beloki rodeado de una marabunta de gente que quieren ir junto a su ídolo. A pesar de todo una cosa no pierde nunca el Marie Blanque. Estos cuatro kilómetros son una durísima tortura. A pesar de conocer cada metro de puerto, mi vista busca el siguiente cartel indicando que hemos vencido un kilómetro mas, entre la espesa vegetación intento buscar la divisoria del valle que me indique que el collado esta cercano. Alterno de pie y sentado intentando mantener una cadencia aceptable mientras poco a poco voy ganándole metros a la subida. Al fin llegamos a falta de uno y recuerdo una coña que teníamos Luis y yo de la Pirenaica del año pasado. “Dernier” que bonita palabra en francés cuando vas subiendo un puerto. Se que en apenas 500m esta acabado, con la vista busco la curva de herradura que nos dicta que estamos casi arriba. Los 500 m restantes te los sube el público con sus ánimos. Ahí esta. Me pongo de pie, aprieto los dientes mientras ahora si que disfruto el puerto a la par que busco la cremallera del maillot para abrocharlo antes de iniciar el descenso. Esto es otra cosa. Ahora si que esto funciona. Meto plato y me tiro por el primer tramo buscando el avituallamiento mientras en la cabeza planifico los pasos a seguir. Tiro la bici en la cuneta, relleno de agua mi único bidón y me lleno el maillot con todos los trozos de plátano que puedo cargar. Parece una parada de Formula 1. Allí me encuentro a Romeralrafa que el hombre no lleva muy buenas sensaciones según me cuenta. Iniciamos juntos el descenso, pero al llegar al bosquecito me agarro fuerte al manillar y me decido a disfrutar de una de mis bajadas preferidas del pirineo. A volar. Primero las eses del bosque, a la salida junto al paso canadiense los fotógrafos de la organización intentando cazar una buena instantánea y recta para lanzar la bici, que termina en una fuerte apurada y una herradura para a continuación lanzar la bici en otra larga recta que nos va a bajar hacia Biheres. Agachamos la cabeza para que la bici corra todo lo que pueda y terminar en otras espeluznante apurada de frenada donde enganchamos con una serie de herraduras prácticamente enlazadas para terminar el descenso a la entrada de Bielle. La suerte esta de mi parte porque justo ahí, se forma una buena grupeta. Un pequeño sprint y listo, directamente a la sala de recuperación.
Camino de Laruns, hoy el ritmo es mas tranquilo. Sopla una ligera brisa del sur que ralentiza el paso mientras aprovechamos para recargar fuerzas. Comienzo a dar buena cuenta de los plátanos que recogí en el avituallamiento mientras mantengo un desarrollo holgado que me permita una cadencia alegre. Me encuentro muy motivado. Que distintos son ahora los pensamientos. Miro el cuentakilómetros y veo, apenas 80 Km. a meta, como una salida de diario. Recorro con la cabeza cada metro del Portalet y no me parece ni largo ni duro.
Se me pasa este tramo muy rápido cuando ya estamos en el repecho de la entrada de Laruns. Al fondo, las laderas del Aubisque se muestran imponentes, con una cantidad de nieve en las cumbres inusitada para la época del año en que nos encontramos. Por la simple inercia, paso a posiciones cabeceras del grupo. Tirando con fuerza mientras atravesamos las calles del pueblo con sus numerosas trampas en forma de isletas, cruces y tapas de alcantarilla. A la salida miro para atrás y veo que la grupeta ha crecido hasta convertirse en un numeroso pelotón de unas 40 o 50 unidades, prueba de que no hemos venido nada deprisa. Marcamos en el Polar el inicio del puerto y pienso “a por ello…..hoy no va a poder conmigo”. La brisa que da de cara, hace que el ritmo no sea tan alto como en otras ocasiones y como el que va tirando soy yo, decido cual es el ritmo bueno. Bajo el plato, aunque con piñones bajitos. Aunque vamos deprisa, voy tirando de cadencia. No quiero que me machaquen los calambres como en anteriores ediciones. Este tramo lo hago a relevos con un tío con un maillot de Salamanca y nos entendemos bastante bien con unos buenos relevos, mientras la grupeta se mantiene bastante compacta. Pero esto no va a durar mucho. Pasamos Eaux-Chaudes. Otro kilómetro mas de tregua y empiezan a aparecer los kilómetros de verdad con sus 5% y 6%. Sigo manteniendo el ritmo en cabeza de un grupo que cada vez es menos grupo mientras por delante comienza a aparecer un rosario de cadáveres entre los que reconozco a muchos que iban esta mañana en el pelotón de cabeza. Pienso por un momento, quizás he tenido suerte cortándome en la caída, quizás ahora sería yo uno de ellos, nunca lo sabré. Lo importante es que estoy aquí y me siento enorme. Voy moviendo las piernas con muchísima agilidad y no hago mas que pasar gente. Llegan las primeras herraduras y lo que quedaba de la grupeta se desintegra mientras me voy merendando cada metro de ascensión, con la cabeza puesta en el tramo siguiente mientras no dejo de hidratarme y comer cada poco. El bidón va casi vacío, se que me va a tocar parar en el avituallamiento, que se le va a hacer.
La subida se me hace muy corta, me sorprendo cuando alcanzo Gabas. Nuevo tramo duro. Las herraduras de la salida que nos llevan hasta Artouse, dura rampa y ahí esta la presa. Una chica nos ofrece un botellín de agua desde la cuneta que no rechazo a la par que se lo agradezco. Le pego unos sorbos y comparto con los que estaban allí al lado. El duro kilómetro de la presa pasa en un santiamén, plato grande y dos kilómetros de volar sintiendo la brisa del valle que aunque se oponga a nuestra marcha se agradece en este radiante día. En el avituallamiento nuevamente parada rápida. Lleno el bidón y aprovecho que estoy allí para tomarme otro gel y un bidón de un trago, relleno nuevamente el bidón y antes de salir tengo que vaciar la vejiga, prueba de que hasta el momento voy bien hidratado por lo que a estas alturas de marcha ya no debería tener ningún problema en este aspecto. Reemprendo el camino intentando recuperar ritmo para lo cual me viene genial uno de los pocos que va subiendo fuerte a estas alturas. Un par de kilómetros de tregua y empiezan a aparecer los túneles antiavalanchas y la parte mas dura del puerto con varios kilómetros seguidos al 7%. Yo sigo con cadencia, mucha cadencia, de hecho en muchos tramos voy con el 34x25 metido, pero a 15-17 por hora lo que supone subir entre 95 y 100 pedaladas de cadencia. Cuando llegué a casa e hice el calculo me quedé asustado. El público comienza a aparecer tímidamente. Me extraña que no haya mas gente. Sin embargo se agradecen los que te ofrecen un vasito de agua, o el vasito de maxin en una de las curvas, creo que lo único isotónico que probé en todo el día, salvo el litro de aquarius antes de salir. Miro los carteles de los kilómetros. 5 arriba, estoy completamente encendido. Nadie me ha adelantado en toda la subida y son muchos los que van cayendo, pienso para mí 5 kilómetros pero los dos últimos son casi llanos. Como subir la nueva. Solo me faltaba ese pensamiento para redoblar el esfuerzo. Alcanzo el fondo del valle, con el Midi d’Ossau como siempre, testigo mudo de nuestro esfuerzo, dominante sobre el valle y ahí esta toda la gente. El pasillo comienza a hacerse cada vez mas estrecho. Los gritos de animo se suceden y el ritmo aumenta, espoleados por tanta muestra de fervor. Este año si que lo estoy disfrutando de verdad, este año no soy un cadáver sobre la bici, es mas cada metro que pasa me siento mas fuerte. Incluso oigo que me animan por mi nombre. Es Eneko que no ha querido perderse la prueba y anda espoleándonos con sus ánimos. Gracias tío. Me abrocho el maillot aunque aun queda un kilómetro para que no se me acumule el trabajo como ocurrió el año pasado y aprieto si cabe un poco mas los pedales. Ya esta, que momento mas glorioso. Solo por estos minutos merece la pena venir a esta marcha.
Plato grande y bajo todos los piñones apretando todo lo que dan las piernas y el desarrollo para lanzar la bici. Aun así tengo un segundo para girar la cabeza y echar un ojo a las pistas de Formigal, ahhh que andamos haciendo encima de la bici, con lo poco que se sufre esquiando. Volvemos a la carga. El desarrollo no da para mas mientras voy trazando las curvas sin tocar el freno. Me adelantan dos tíos como obuses, una ultima vuelta de tuerca y me pego a ellos como una lapa. Uno de ellos va tirando como un poseso para el compañero y yo a continuación a rebufo. Hacemos el repecho tras el aparcamiento de Formigal sin enterarnos, cuando algún año hasta he tenido que quitar el plato y al fondo aparece una nueva grupeta. El que va tirando da una nueva vuelta de tuerca y yo me las veo y deseo para seguir ahí. Mi 50x12 aquí si que no da para mas. Nada mas pasar la presa de Lanuza entramos y no puedo evitar acercarme al tío y darle las gracias por el trabajo, yo con mi desarrollo no habría sido capaz de entrar. En la grupeta se esta mucho mas cómodo. Avanzo posiciones y descubro que esta ahí Puskas. No me lo esperaba. Le pregunto y me dice que no va bien, que va jodio de la espalda y bastante petado. La verdad que buena cara no tiene. Atravesamos el túnel de Escarrilla, donde ya se empiezan a ver los resultados de las obras. La iluminación completamente remodelada ha convertido aquel oscuro paso en algo completamente opuesto. Fugaz paso por Escarrilla y cuando nos desvían hacia el Pueyo me voy para posiciones delanteras. De esta manera al llegar a este pueblo, no puedo evitarlo y me marco una pequeña exhibición en el “paves” de este pueblo. Diosss que gustazo. Aprovecho los metros que he sacado para soltar un poco en la carretera del embalse y tomar aire para la subida a Hoz que comienza con una cruel rampa. 10 minutos es lo único que pienso. Solo me queda ese tiempo de sufrimiento. Subo piñones y me decido a dar lo que me queda. Tengo un pequeño amago de calambre en el cuadriceps. Aun así subo con fuerza. Por detrás aparece Puskas como un obús. Nos ponemos en paralelo. Le voy aguantando el ritmo, hasta que me endiña un palito y se para escasos metros adelante, enlazo, y vuelve a pegar otro palito y entonces me acuerdo de que dijo que tenia la espalda jodía. Puskas siempre hace eso para soltar la espalda. Esta vez no le salgo y le dejo 50 metritos, pongo mi ritmo sin dejarle ir. Manteniéndolo a distancia mientras empiezo a buscar el hormigón ya con desesperación. Mucho sufrimiento en esa subida. Los últimos metros se me hacen interminables dándolo todo para no perder comba. La persecución continua en el descenso en el que creo que bajo mas rápido de lo que lo he hecho nunca, siguiendo la estela que me marca Puskas. No consigo recortarle, como va el tío. Atravieso el túnel de la presa y atacamos el repecho de Bubal donde tiro mi ultima bala. Aprieto con todo. Recorto muy levemente, ya empieza a bajar, vamos, vamos ya esta ahí, cuando en ese momento veo que Puskas mira hacia atrás y me ve. Levanta el pie levemente para que consiga enlazar. Gracias, que clase tienes mamón.
Ahora a volar hasta el final. Primer tramo alocado de fuerte pendiente y llegando a Biescas nos intentamos organizar, pero los relevos resultan ser un poco caóticos hasta que un tío pone orden “vamos a pasar todos a ritmo y vamos a llegar todos juntos”. Con todos firmes, aquello se organiza y empezamos a hacer camino, pasando unos 10 a relevo, lo nunca visto. Así seguimos hasta aproximadamente 9 kilómetros a meta donde a unos cuantos no les pareció suficiente el ritmo que íbamos marcando y pasaron a apretar un poco mas la rosca. Me voy para atrás dejando que sean ellos quienes trabajen ahora y comienzo a disfrutar el momento. Ya esta finiquitado y la satisfacción es grande. Según nos acercamos a Sabiñánigo, lo de todos los años. Los que no tenían fuerzas de repente las recuperan milagrosamente y comienzan los acelerones y los palos, yo me quedo lo mas adelante posible para evitar problemas en la última curva y aprieto con fuerza en la recta final aunque sin esprintar ya que simplemente paso del tema. Botonazo al polar y el resultado 6h 35 minutos. Bien, bien y bien. Con todo lo que me ha pasado, con lo negro que veía continuar en Somport, la carretera al final ha sido justa y me ha permitido mejorar en casi 6 minutos el tiempo del año pasado. Pero sobre todo lo mas importante, este año he disfrutado, no he reventado en Portalet, he llegado entero a meta. Todas esas sensaciones que añoraba en mis crónicas del año pasado, las he tenido todas juntas aquí. ¿Que mas puedo pedir?
Felicito a Puskas, quien es la cara opuesta de la moneda. Se le ve completamente fundido, con la vista perdida, me veo reflejado en lo que sufrí hace tres años. Vemos a Klyde que ha terminado en un grandísimo tiempo a pesar de joder el desviador. Al poco llega Isma también contento. Sin embargo, no todo es bonito en la meta. El calor nuevamente ha dictado cruel sentencia. Por todos los lados se ven auténticos zombis. Gente con la vista perdida. Desmayos y golpes de calor. Muy duro el día.
Ya solo queda la reparadora ducha, el platito de pasta, el masaje, el no parar un minuto de saludar y charlar con foreros, pirenaicos y multitud de rostros conocidos. De revivir cada momento de la marcha, de recopilar alegrías, tristezas y anécdotas, mientras compartimos una refrescante cerveza. Realmente esto es lo grande de la quebrantahuesos y no los 200 kms, los puertazos o quien hace mejor o peor tiempo. Un año mas seguimos progresando, seguimos disfrutando de la bici con ilusiones renovadas, seguimos superándonos. Ahora a terminar de tachas unas pocas fechas mas en el calendario ya con la mente puesta en las cercanas vacaciones. El camino ha sido largo, desde el mes de febrero, agua, frío, viento han ido forjándonos para llegar hasta aquí y poner un bonito broche a todos estos meses de carreras, marchas y entrenamientos prácticamente cada fin de semana. El año que viene mas. 5月23日 Tilff - Bastogne - Tilff 2008Dicen que mas de dos es tradición y en eso precisamente se esta convirtiendo nuestra pasión por las clásicas. Un año mas la primavera encuentra un circulo marcado en rojo en el calendario, una fecha donde añadir un nuevo monumento del ciclismo a nuestro cada vez mas extenso curriculum. Este año la prueba elegida para esta fugaz escapada no es otra que la decana de este deporte, la mas clásica de entre las clásicas. Si hace unos años recorrimos las llanuras Flamencas con sus duros pasos de adoquín, ahora le toca el turno a la otra Bélgica, la de las Ardenas Valonas, sus verdes colinas y sus profundos bosques. Es el turno de la Doyenne.
Este año la verdad que la cosa ha sido rara. La intensa temporada que llevo y el diversificar mis objetivos habían hecho que no me centrara en este evento como en anteriores ocasiones. Este año mi mente no va mas allá del siguiente fin de semana, de la siguiente carrera, marcha o kdd, lo que provocó que incluso nos cogiera un poco el toro a la hora de planificar todo teniendo por ejemplo que buscar el vuelo prácticamente a ultima hora. Tras algunas dudas la grupeta que viajaríamos a tierras belgas queda definida. Por parte bilbaína Iñaki, Luis, Olga de turismo y un nuevo fichaje, Pablo mientras que desde Madrid acudimos Frances y Yo.
Tras un vuelo sin incidentes, incluso llegando antes de tiempo y tras haber abandonado Madrid con un tiempo casi invernal, aterrizamos en una soleada Bruselas. Coincidimos con la sección Bilbaína rápidamente y tras recoger las bicis, que han llegado intactas marchamos a recoger los vehículos de alquiler y primera sorpresa agradable. No tienen el que habíamos reservado por lo que nos ofrecen uno de superior categoría al mismo precio. Nada menos que un Volvo V70 con sus asientos de cuero y todos los extras. Vamos, como señores. Casi da pena meter las maletas con las bicis en ellos. Desde aquí, le introducimos las pertinentes instrucciones al señor tomtom y rumbo Lieja de la que nos separan unos 100 kms. Después de un pequeño periplo por los alrededores de Lieja, llegamos al hotel situado a escasos kilómetros de la localidad de Tilff. Pequeño pueblo de los suburbios de Lieja donde da comienzo y final la versión cicloturista de esta prueba. El hotel tiene fácil acceso, junto a una autovía y justo en la cima de la cota de Sart Tilman, una de las ascensiones de la prueba profesional y que este año fue eliminada del recorrido a favor de un mayor espectáculo para evitar la bajada por autovía hacia Lieja.
No nos liamos mucho y tras descargar los coches, dejamos las bicis montadas y marchamos hacia Lieja para dedicar toda la tarde a hacer turismo por la ciudad que resulta extrañamente bulliciosa para lo que se estila por estas latitudes. Creo que el tiempo primaveral, casi veraniego, que nos acompaña tiene algo que ver en que las calles estén repletas de gente. Por una vez no nos extendemos mucho y nos dirigimos de vuelta al hotel a una hora razonable para cenar en un restaurante italiano que había junto al mismo. Como siempre la pasta resulta obligada los días antes de una marcha. Hay que llenar los depósitos de glucógeno y con mas razón tratándose de una marcha tan larga como esta con nada menos que 235 kms por delante.
El despertador suena pronto, demasiado pronto. Es lo que tienen estas salvajadas. Por suerte el hotel esta lleno de ciclistas, sobre todo un numeroso grupo de italianos por lo que nos preparan el desayuno mucho antes de lo que sería habitual. Resulta una delicia desayunar por estos lares. Buffet bien surtido de bollería, embutido, cereales, zumo. Todo es poco para afrontar tan duro reto. Sobre las 6 de la mañana atravesamos la puerta del hotel ya con la luz del día sobre nuestras cabezas y el frescor mañanero en nuestra cara por si quedaba algún ápice de sueño. El cielo sin una sola nube parece anunciar un gran día de ciclismo.
La bajada hacia la salida en Tilff resulta un poco suplicio. He decidido, viendo el panorama, salir completamente de corto y claro, a estas horas hace fresco para ir así. Apenas realizamos una breve parada para juntarnos en la salida y emprendemos camino ya que aquí no hay que sellar. Para el que no sepa como funciona aquí el tema de las marchas cicloturistas, comentar que aquí realmente son marchas cicloturistas. No hay tiempos, ni chips y el dorsal únicamente sirve para encontrar luego las fotos que nos harán en puntos estratégicos del recorrido. Tampoco hay una salida multitudinaria, todos a la vez. Entre las 6 y las 9 de la mañana sales cuando te apetezca, al ritmo que te parezca mas adecuado. Mucha gente se ve en la salida. De todos los gustos y colores. Gente con auténticos hierros con muchos años y kilómetros, otros con la ultima tecnología ciclista. Algunos con lo mínimo para ir a tope y otros con sus alforjas y todo. Bicis de carretera o de monte. Cualquier cosa vale. De inicio nos tomamos la cosa tranquila. Vamos rodando hacia el sur siguiendo la vega de un río, intentando entrar en calor ya que aunque ha amanecido, el sol aun no asoma por encima del valle. Nos acompañan en este tramo los compis italianos con los que compartimos hotel, de los pocos con los que nos podemos comunicar con mediana fluidez en un chapurreado italo-castellano. Me preocupa Frances, como va a aguantar la etapita que tenemos por delante, como estará su cabeza, después del fiasco del finde anterior por las carreteras de la sierra norte madrileña, creo que ella debe pensar lo mismo ya que en cada mínimo repecho de los que empiezan a jalonar el camino sube con el freno de mano echado como en un intento de ahorrar hasta el último gramo de fuerza. De momento vamos aguantando, levantando el pie para reagrupar cada vez que se descuelga, aunque ello nos suponga perder algún grupito bueno. Así, casi sin darnos cuenta, alcanzamos la primera cota del día: Oneux. Ideal para coger temperatura. Según entramos en la misma paso a las primeras posiciones de la grupeta en la que vamos, acompañado por los italianos. Subimos a ritmo, gozando esta primera ascensión, que resulta ser larga, unos 4 kilómetros, entre verdes prados que con el tímido sol del amanecer dan al lugar un ambiente muy bucólico. Unido al frescor mañanero convierten la ascensión en una autentica delicia. Me acompaña en la subida Pablo que parece que viene con fuerzas. Luis se ha quedado unos cientos de metros por detrás y a Frances e Iñaki los perdí incluso antes de comenzar la ascensión. El final de la misma, se pone interesante con un par de rampitas de las de dos dígitos que obligan a usar piñones altos por primera vez. Aquí me doy cuenta de una cosa, me noto muy buenas piernas. Subo de pie, con mucha cadencia y prácticamente sin despeinarme por un lugar donde habitualmente lo mínimo hubiera sido meter alguna riñonada. Arriba nos encontramos con un puesto de los fotógrafos oficiales de la organización, pero hemos llegado demasiado pronto. Aun están montando el tinglado así que no tendremos foto en este lugar. Paro a esperar. Pablo venia casi a rueda, solo perdió unos metritos después del rampón final y a Luis parecen atragantársele estos repechos tan duros en un año enfocado hacia el objetivo de Roth y por tanto donde la prioridad es aguantar mucho tiempo, rodando acoplado por un terreno fundamentalmente llano.
Decidimos seguir suave, prácticamente parados para no quedarnos fríos pero a su vez dar tiempo a que entren Frances e Iñaki. La carretera se adentra en una maraña de verdes campos y suaves colinas lo que supone entrar en una zona que podría definirse como lo mas característico de esta prueba. Ni un metro llano. A duras penas consiguen enlazar estos a cuyo ritmo vamos prácticamente al ralentí de hecho miro el polar y veo que apenas llevamos 21 km/h de media por lo que me empiezo a rallar. Aquello puede ser muy largo. Nuevamente en otra zona de repechos, casi cotas de esas que no figuran en el perfil, se nos vuelven a desenganchar. En esto que en una larga recta pasa un tren de alemanes a todo trapo y no lo dudo un segundo, la grupeta es buena. Pablo me dice que a donde voy y yo le repito que apriete que el grupo es bueno. De hecho, nos instalamos cómodamente a rueda afrontando ya la segunda cota: Werbomont, que la verdad no tiene mucha historia. Una larga recta por carretera ancha y tendida. De hecho no quito el plato prácticamente hasta arriba y mas por conservar piernas y subir con cadencia que por otra cosa. Tras ella una rapidísima bajada salpicada de un par de repechos que nos van a dejar en el primer control. El avituallamiento que lo acompaña va a ser en todos los controles igual. Kit completo de botellín de isostar, botellín de agua, pan de especia (muy típico de las marchas de por aquí, a mi me resulta delicioso, otros creo que le cogieron tirria, jeje), unas galletas rellenas de miel deliciosas mas barritas. Un 10 para la organización en este aspecto. De hecho pasee por media Bélgica las barritas y glucosas que llevaba. Esperamos a Frances e Iñaki para ver que hacemos ya que continuar en ese plan toda la marcha puede ser insufrible con la enorme disparidad de niveles que hay. En estas estamos cuando me fijo en un par de maillots de Zarabici. “Jodo, están en todas las partes estos tíos” pienso, cuando de repente me saludan. Es Irizar, el que nos encontramos el año pasado en Milán-San Remo y hace otro par de años mas en la Ariegeoise y uno de los papas junto a Biktor de lo que fue la primera edición de la Pirenaica, de hecho a los dos zarabici también los conocíamos de hacer aparición en dicho evento, la chica, Montse, de hecho es de Urzainki. Una maquina, ganadora el año pasado del recorrido corto de la Larra-Larrau. En esto aparecen también Frances e Iñaki y aprovechamos para echar unas fotos. Volviendo a donde estábamos, parece que Frances ha pensado lo mismo que nosotros y directamente nos dice que no nos preocupemos y que tiremos a nuestro ritmo que ella va a ir muy tranquila, el miedo escénico es lo que tiene. La verdad que se lo agradezco, a partir de este punto comienza de verdad la diversión y como nos lo vamos a pasar.
Según salimos del avituallamiento pasa otro tren alemán que llevan un ritmo muy considerable. Sin dudarlo nos enganchamos. Poco a poco vamos abandonando la zona de colinas y las llanuras cobran protagonismo con lo que el grupo se acrecienta a la par que el ritmo que en algunos momentos resulta bastante alto, teniendo en cuenta el tipo de prueba donde nos encontramos. Yo estoy en mi salsa. Me encuentro pletórico, siempre entre las primeras plazas del grupo, dando algún relevo cuando se tercia y controlando para no perder a los compañeros. Entre tanto, me voy fijando en los carteles de las carreteras y veo que nos vamos aproximando a Houffalize. A la mayoría no les dirá nada este lugar, pero para los que venimos de la mountain bike se trata de uno de los circuitos míticos de copa del mundo. A pocos kilómetros de esta localidad, abandonamos la carretera buena que traíamos para afrontar una nueva cota “puntuable” que añadir al sin fin de repechos y cotas “no puntuables” que hemos ido encontrando a nuestro paso. En este caso le toca el turno a la ascensión a Bonnerue, nuevamente una agradable subida entre campas que arrastrados por el ritmo que traíamos se hace a muy buen ritmo. El principio es suave y un suave curveo en la parte final mas inclinada hace que las piernas se resientan del cambio de ritmo. Pablo sube conmigo mientras Luis se vuelve a quedar y le esperaremos arriba. Tras ella, otro tramo de rodar por los escenarios de cruentas batallas durante las contiendas mundiales, como así atestiguan los numerosos monumentos que encontramos en cada pueblo que atravesamos y de repente nuevo control. Ya estamos en Bastogne. Paramos lo justo en este control para sellar, comernos un kit completo de avituallamiento, rellenar bidones y salir. Aun van fuertes las piernas a pesar de llevar ya 97 kms en las mismas. Al salir la parada se deja notar y durante unos kilómetros el ritmo es bastante comedido hasta que poco a poco se va formando un nuevo grupo. Nuevamente estamos en una zona de terreno relativamente llano, vamos, donde los repechos no son tan pronunciados. El grupo en el que vamos, siempre en las primeras posiciones no lleva un ritmo tan endiablado como el que nos ha llevado hasta Bastogne, con lo que poco a poco se van añadiendo unidades al mismo hasta formar un pelotón considerable. Ahora viene un tramo bastante largo hasta la próxima cota y el viento que da de cara nos obliga a ir lo mas resguardado posible. Aun así, el ritmo que llevamos no me convence demasiado por lo que en ocasiones pasamos al relevo intentando dar un poco de vida a aquello hasta que nuevamente volvemos a adentrarnos en la zona de colinas próxima a Houffalize donde ya definitivamente tomamos la iniciativa del grupo. El terreno se adentra entre carreteritas estrechas y reviradas. De esas que cabe un solo coche, con el firme de hormigón, las típicas carreteras de las clásicas, ideales para las emboscadas. Así de entretenidos estamos cuando llegamos al siguiente control donde como novedad nos ofrecen una lata de redbull, que nunca viene mal para remontar el vuelo con nuevas alas. Miró el cuentakilometros, estamos en el kilómetro 128. Poco mas de 100 para el final. Esto esta chupado pienso, a pesar de que en breve comenzará la sucesión ininterrumpida de cotas, cosa que casi prefiero ya que apenas he quitado el 50 en lo que va de marcha.
Salimos de allí. Pena de avituallamiento ya que ha supuesto que la grupeta en la que tan cómodamente veníamos quede desintegrada. Ahora la carretera comienza picando hacia abajo y se dirige hacia un enorme bosque que se ve en lo alto de otra colina. Alcanzamos a los amigos Italianos del hotel que no parecen llevar tanta alegría como al comienzo. De hecho van bastante clavaditos. Según nos adentramos en el bosque, la carretera comienza a picar hacia arriba, el asfalto se vuelve rugoso y roto y aquello se estrecha hasta quedarse en poco mas que una pista forestal asfaltada. Es terreno que te pide rodar deprisa, con el plato, pero a su vez en un continuo picar hacia arriba y con las dificultades que ofrece el firme es una buena zona para montar una buena escabechina. Luis sufre como un cochino, a Pablo también le cuesta un poco seguirme en este tramo donde me emociono y voy pletórico. No parece acabarse nunca. Tramo muy duro hasta que coronamos y una rápida y revirada bajada nos saca de dicho bosque por el lado contrario. Pablo me alcanza tras un calenton para decirme que levante el pie ya que Luis tuvo que parar porque se le cayó el tubular de repuesto, así que aprovechamos el aire de culo y la larga recta que tenemos por delante para dejarnos llevar mientras este nos alcanza, aunque el pobre lo hace justo cuando comenzamos la ascensión a la siguiente cota y ya una de las que sale en la tele, Mont le Soie. Larga, de unos 4 kms y con rampas duras en su parte final. Casi agradezco por fin subir de verdad después de tantos kilómetros a plato. Las piernas siguen respondiendo bien y me encuentro subiendo con mucha cadencia. Pablo se emociona, pone un ritmo duro y se va unos metros por delante. A veces conviene tener la sangre fría ya que en la parte final se atasca un poco ya que le vuelvo a echar mano para coronar a la par. Nuevamente esperamos allí arriba a que aparezca Luis que ya viene tirando de 30. Rápida y revirada bajada, de las que me gustan, por carreterita estrecha y casi sin respiro afrontamos la siguiente cota: la Côte de Wanne que comienza con un durísimo rampón que vas viendo venir desde la bajada aunque luego tras pasar el mismo suaviza mucho y se deja subir bien. Nueva parada arriba para esperar al triatleta y a los pocos metros de comenzar el descenso nos damos de morros con un nuevo control.
El calor comienza a hacerse notar así que en este avituallamiento nos tomamos nuestro tiempo. Estamos en el kilómetro 164. Ya lo tenemos chupado, aunque aun quedan las cotas mas duras. El control se ubica en un pequeño pueblecito junto con una iglesia cementerio que casi parece ser una advertencia para los menos preparados. Un cartel señala hacia nuestro próximo destino, la localidad de Stavelot. La bajada es rapidísima y se queda uno un poco destemplado tras la parada en el avituallamiento. Menos mal que pronto llegamos a dicha localidad y el cruce adoquinado por sus calles, adoquín duro y roto, sirve para coger temperatura de cara a la siguiente cota, una de las duras, muy dura, la Côte d' Amermont. Ya en las mismas calles comienza el terreno a picar hacia arriba, cada vez un poco mas hasta que llegamos a un punto, donde realmente comienza la cota cuando nos desvían bruscamente a la izquierda para subir por una carreterilla donde apenas cabe un coche y una durísima rampa de garaje ante nuestros ojos. Según la información de la organización nada menos que un 21%, así, sin anestesia. Subo piñones de golpe y la afronto con buena cadencia. La gente a mi alrededor va clavadísima y no es para menos, la rampa es muy dura. Los jadeos y la respiración acelerada en esta subida sin embargo, son tapados por otro sonido que proviene de algún lugar muy cercano. Rugidos de motor llegan hasta nosotros dada la proximidad en este punto del circuito de velocidad de Spa-Francochamps. Resulta curioso estar ascendiendo una durísima cuesta en medio de la nada, rodeado de campos verdes, fincas y casitas y a la vez, en vez de los sonidos del campo escuchar ese sonido revolucionado que casi te estimula a apretar tu también el gas. La parte de arriba suaviza y justo en el punto donde coronamos a la derecha a lo lejos podemos ver parte del circuito. Nueva parada para el reagrupamiento. Nos lanzamos a por otra bajada rapidísima y en algún tramo técnica que nos deja en otro pueblo para sin descanso enlazar con la siguiente cota en una durísima rampa donde pasamos de golpe del desarrollo mas duro casi al mas blando. Estamos en la ascensión al Col du Rossier y como su nombre indica, esto ya mas que una cota es un puerto. Casi 5 kms de ascensión que aunque bastante tendida, se van a hacer largos por el calor que hace en este tramo y por el desgaste. Casi de mutuo acuerdo Pablo y yo que subimos en paralelo, sin cruzar una palabra decidimos poner un ritmo un puntito menor y contemporizar. La subida no parece acabar y este pasa un pequeño momento de crisis. La gente a nuestro alrededor tampoco va muy eufórica que se diga. Todos parecen subir a cámara lenta. Ni se la de gente que adelantamos en este tramo. De hecho arriba parece una gran reunión con un montón de gente parada buscando las escasas sombras que hay en este punto. Luis tarda un poquito en llegar.
Ahora tenemos un larguísimo tramo favorable. Primero la bajada de la cota, de similares características al lado por donde hemos subido por lo que toca pedalear bastante. Nos estamos adentrando en un intrincado valle del cual no se ve salida. Por todos los lados estamos rodeados de bosque y altas colinas. Por una vez resulta que la salida no es por lo mas alto sino que la carretera continua adentrándose en el valle para comenzar a ganar altura nuevamente en una zona de repechos donde llegué a pensar que ya habíamos alcanzado una nueva cota. Pero no, aun quedan unos pocos kilómetros para afrontar la Côte de Xhierfomont, por suerte tendidita, para recuperar de esfuerzos anteriores rodeados de extensas praderas y con unas excelentes vistas sobre el valle por el que acabamos de transitar. Aprieto un poco el ritmo para quitar carbonilla y veo que las piernas siguen respondiendo, subiendo con mucha cadencia y fuerza, gustándome. Es increíble. Debemos estar haciendo las cosas bien este año cuando con 200 kms que llevaremos en las piernas en el momento de coronar esta cota, no he tenido ni un momento de debilidad ni de crisis. Como se disfruta de la bici esos días que vas “sin cadena”. Arriba paro a esperar y relajar la vista con aquel paisaje, bueno y también con la guapísima triatleta a la que adelantamos en la subida a la que no puedo evitar echar una foto. Yo que pensaba que estas chicas solo salían en las revistas. Nuevamente nos toca esperar a Luis que hoy no sube nada y nos lanzamos en otra divertidísima bajada para enlazar con un larguísimo tramo llano que nos va a conducir hacia la mítica Redoute.
Aquí el aire nos entra favorable y pronto se hace una buena grupeta donde el ritmo se vuelve muy alto. Vamos pasando bastantes con fuerza a los relevos, incluso Luis que aquí si encuentra su terreno. Es momento de contemporizar y preparar las piernas para el momento cumbre que nos espera. Aun así, no puedo evitar fijarme en detalles como la bici “A vendré’ que había en la entrada de una casa ¿será de algún participante que ha decidido que ya tiene suficiente? también las muchisimas Harleys que pasaron en dirección contraria ponen el toque de color. Unos hacen marchas de bicis y otros de motos aunque seguro que unos sufren un poquito menos. Tras un recodo de la carretera, se observa al fondo la autovía junto a la cual sube la mítica cota tal y como hemos visto mil y una vez en la tele y como en anteriores monumentos ahora somos nosotros los protagonistas. Pensarlo te pone la piel de gallina. Alcanzamos las calles de Remouchamps, el pueblo de Philip Gilbert y cuando cada músculo ya va tenso y preparado para afrontar el duro reto, zass, de repente aparece el último control y te corta todo el encanto. Vaya. En fin, no queda mas remedio que parar y sellar. Apenas lleno un bote ya que apenas quedan 15 kms a meta y como algo mas por gula que por necesidad.
Reemprendemos la marcha intentando recuperar ritmo lo mas rápidamente posible ante la inminencia de la ascensión a la mítica Redoute. Pequeño callejeo por el pueblo y un cartel señalándonos dicho topónimo. Ante las primeras rampas recupero todo el aura y la motivación que traía en el tramo precedente. Pongo todo el ritmo del que son capaces mis piernas, motivándome con las pintadas de la calzada que aunque animan a Philip Gilbert en ese momento te las imaginas dirigidas hacia ti. Viene a la cabeza el durísimo ataque en este punto del grandísimo Bettini hace unas pocas semanas. Gran cantidad de gente en los laterales viendo pasar a los esforzados ciclistas. Animando como solo se sabe hacer cuando se siente el ciclismo. La primera rampa paralela a la autovía pone las cosas en su sitio. Mucha gente va haciendo eses, pegando chepadas a cámara lenta. Mi pulsómetro por las nubes con casi 220 kilómetros en las patas y las piernas con una fuerza inusitada. Un triatleta me adelanta como un obús por la derecha, pienso para mi, este no sabe donde va. Efectivamente, unos metros mas adelante, justo cuando pasamos junto a un monolito que señala que nos encontramos ascendiendo la Redoute y homenajea a la Doyenne, la carretera gira levemente hacia la izquierda, se aleja de la bulliciosa autovía y redobla su inclinación. Ante nosotros una durísima rampa del 20% de desnivel. Mucha gente subiendo andando y otros clavadísimos, como el triatleta al que supero con una cadencia que me deja impresionado. Los ánimos de la gente me hacen si cabe aun redoblar el esfuerzo. Voy disfrutando como hace mucho no lo hacia. Acaba el duro rampón pero no es el final. Un mínimo descansillo de unos metros donde hay gente parada en los lados completamente reventada del esfuerzo que ha supuesto vencer tan dura pared. Al fondo la carretera traza una ese para en otra dura rampa vencer los metros finales de esta cota. Ni siquiera aflojo el ritmo, bajo un piñón y aprieto con ganas, sin sentarme, completamente encendido. Incluso en la parte final, donde me encuentro rodeado por varios ciclistas que suben a duras penas me permito pegar un pequeño demarraje para coger la posición buena para salir en las fotos oficiales que nos hacen en la cima. Simplemente tremendo. Que sensación de satisfacción se me ha quedado cuando paro arriba y saco la cámara para inmortalizar la llegada de Pablo que también ha subido con fuerza recuperado ya su pequeño momento de crisis y Luis un poco mas atrás al que aprovecho para echarle un video “animándole” de esa peculiar manera que puso de moda el niño. Foto junto al cartel de la Redoute para la colección y sin perder un instante reemprendemos la marcha. Al principio no hay descenso, lugar ideal para preparar una emboscada si has coronado con fuerza pienso. Cuando ya empieza a bajar, la cosa es breve ya que desembocamos en una carretera mas ancha con un brusco giro a la derecha seguido de un duro repecho donde toca atravesar la cadena. Tras el mismo, ahora si bajamos de verdad hacia las calles de Sprimont desde donde afrontaremos la última cota del día, Hornay (aunque en la tele la suelen llamar cota de Sprimont) No es mas que una larga calle, el porcentaje bastante mantenido en torno al 7% donde no me siento en toda la subida, ascendiendo con desarrollo. Momento glorioso. Corono y último reagrupamiento. Paro a desaguar y viene Luis antes de lo que preveía. Ni siquiera para. Salgo y pongo ritmo de caza. Pablo me estaba esperando. Nuevamente no hay descenso y toca pegarnos un fuerte calenton para enlazar. Cuando vamos a lograrlo nos coge un semáforo en rojo y como todos sabéis, aquí se para en los mismos. Nuevamente ritmo de caza. 40-45 km/h, ni me creo como voy. Luis levanta un poco para permitirnos entrar cuando justo comienza el descenso hacia Esneux. Bajada rapidísima y estrechita entre árboles. Curvas de coger a 60 km/h. y desembocamos en la carretera por la que esta mañana partíamos. Apenas unos kilómetros hasta Tilff donde repito la de Flandes. El tren se pone en marcha. Mas de 40 por hora, terminando con fuerza, momentos gloriosos donde realmente saboreas toda la marcha mientras repasas el día en tu mente. Hoy si, Luis me da relevos y en un suspiro alcanzamos Tilff. Otra mas para la saca. Somos todo unos clasicómanos. La Doyenne ya esta en el curriculum.
Tras las felicitaciones, ya mas calmados recogemos los “obsequios”, camiseta, diploma, medalla, etc… y nos vamos sin demora hacia el hotel. No había caído yo en que tenemos una cota extra. Tenemos que subir Sart Tilmann para llegar al mismo. Aunque ya el ritmo es otro. Luis directamente pone el 30, Pablo y yo nos vamos a nuestro ritmito comentando los pormenores del día. Se nos ha ocurrido una buena idea. Nos vamos a duchar rápido, vamos a coger el coche y nos vamos a acercar a Remouchamps, a ver pasar a Frances e Iñaki por la Redoute y echarles fotos. De esta manera ya el disfrute es pleno. Nos hacemos fotos en el monolito que antes mencionaba mientras vemos pasar a los últimos integrantes de la marcha con el rostro del esfuerzo grabado en su faz. Ya apenas queda gente en los alrededores y nuestros gritos de animo hacia estos esforzados son lo único que rompe la paz del entorno. Iñaki sube sobrado y Frances demostrando un grandísimo pundonor, sacando fuerzas de donde apenas quedan vence las durísimas rampas de la Redoute donde otros han reventado vilmente. Realmente yo no confiaba antes de llegar aquí en que consiguiera vencer esta prueba, pero esta chica es de lo que no hay. A cabezonería y narices no le gana nadie. Tras las fotos y felicitaciones, nos citamos en la meta para disfrutar de una merecidísima cerveza como no podía ser menos. Simplemente todo ha salido perfecto, no se puede pedir mas.
Tras esto poco mas que queda que relatar. Al día siguiente a pesar del cansancio, decidimos no sobrarnos en la cama y recoger a una hora prudente para aprovechar el día. El plan es hacer “cicloturismo” así que nos acercamos a visitar dos importantes localizaciones de la geografía ciclista. Uno el famoso muro de Huy, final de la Flecha Valona y desde ahí a la ciudadela que preside la ciudad medieval de Namur, para finalmente tomar rumbo a Bruselas ya que la sección bilbaína vuela relativamente pronto. Les dejamos en el aeropuerto y Frances y Yo aun alargamos un poco mas las estancia en una rápida visita al Atomium en Bruselas donde lo que mas disfruto es el largo rato donde nos podemos relajar, estirados en el césped en el parque que rodea el lugar, recapitulando el fin de semana al que no consigo encontrar ninguna pega. La verdad que me invade la morriña cuando ya subidos en el avión veo alejarse el suelo y este país que ciclísticamente representa tanto para los que adoramos este deporte y en concreto estas pruebas donde el espectáculo y la épica adquieren su máxima expresión. 4月27日 A las duras y a las madurasLa carrera de hoy, destroyer total. Me ha pasado de todo. Ya terminando de calentar a poco menos de cuarto de hora de la salida, me cargo cadena y patilla de cambio. Baja corriendo a la zona de meta, yo ya todo ofuscado pensando que me habia reventado el cambio (es lo primero que he visto, con el tensor para arriba), menos mal que ha sido la patilla, me han dejado una y he cambiado en tiempo record. Aun asi, me he quedado completamente frio (aun con el calor que hacia) y desconcentrado. En la salida salgo como el culo y me como todo el atascazo de la primera cuesta. El resto de la primera vuelta las pulsaciones por las nubes y sufriendo como una perra sin sensaciones en las patas (bueno si....dolor, mucho dolor)
En la segunda vuelta en el repechon tras la recta de salida se me sale la rueda de atras, que la debí de dejar el cierre pelin flojo con los nervios de la reparación me pasan otros cuantos M30. Me echa mano Kike que lleva una carita que pa que. Voy con él hasta el deposito donde un senior lia una buena montonera. Bajando para meta, justo antes de la puerta de salir de la finca, me pego un vuelo de impresión, creo que mas por lo ciego que iba. En esta vuelta me queria morir no iba ni para atras. La tercera sin pena ni gloria y en la cuarta me motivo cuando empiezo a cazar cadaveres. Aun asi, ultimo incidente cuando subiendo para el deposito me pica una avispa en el hombro. Con el polvo, el calor y la cantidad de prado que hace honor al nombre del pueblo, jodido, muy jodido con el asma, aun asi en plan darth vader pues hemos terminado, esprintando con otro M30 al que he echado mano en la ultima subida al deposito y no he podido soltar antes de meta y claro esprintando corro menos que mi abuela y he sido ajusticiado. En fin...dia de bregar y sufrir. 2h de carrera nada menos que me han salido. 4月21日 Marcha BTT Colmenar Viejo 2008Es increíble a lo que se puede llegar a base de cabezonería. De un día a priori nefasto, agua, lluvia, frío, pinchazos, puede acabar saliendo un increíble día de bici y una conclusión muy positiva. Estamos haciendo los deberes y al parecer bien, esto marcha.
Un año mas le íbamos a hincar el diente a este goloso pastel que año tras año nos propone de forma magistral el club ciclista Colmenar Viejo. Sin embargo este año iba a ser muy diferente. Lo que no ha caído en todo un otoño/invierno de sequía llevaba haciéndolo sin parar durante estas dos últimas semanas. La vista constantemente puesta en las previsiones meteorológicas nos auguraba una pequeña tregua durante el transcurso de la marcha, pero aun así nadie nos iba a evitar el remojón. Me levanto pronto para llegar con tiempo y al abrir la ventana, el paisaje no puede ser mas desolador. Cortinas de agua barriendo la calle al otro lado de la ventana. Me intento animar “no puede ser peor que el Soplao”, “son poco mas de 3h de marcha” así que venciendo la pereza, desayunamos, nos pertrechamos y hacia Colmenar. Sin embargo aquello no tiene ningún viso de ir a abrir. Bueno, confiemos en las previsiones. Ponía que a partir de las 9:00 paraba. Recogemos dorsal, saludamos a la gente, que en esta marcha entre foreros y demás son un buen montón. Aparece Frances, con poca carita de marcha. Juanma, Ikerz, Jadflieger, bueno, ya estamos toda la grupeta. Media hora antes de salir parece que va amainando, aunque el día se ha quedado de puro invierno. Frío y un viento gélido no invitan para nada a coger la bici. Además llevo culotte corto por el tema del agua, que aun recuerdo lo que me agobiaba el largo en el rally de los embalses. Me pongo a calentar, o al menos intentarlo con Jadflieger. Calle arriba, calle abajo. Estoy literalmente congelado. Aquello no puede ser nada bueno y diez minutos antes nos ubicamos bajo el arco de salida para coger buen sitio que nos evite atascos, que aun me acuerdo de la salida en plan open que se hizo el año pasado. Con algo de retraso nos dan el pistoletazo de inicio y esta vez salimos mas comedidos ya que la moto nos lleva retenidos hasta la salida del pueblo, apenas unos 500m. Se aparta la moto y parece como que nadie tiene ganas de empezar la juerga, incluso Juanma se permite el lujo de rodar en cabeza de carrera hasta que llegados al inicio del camino acelera Borja el ritmo y se va para delante con otros dos y el resto enfilados detrás. Raro en mi, aguanto el primer arreón con fuerza. Juanma se ha quedado por detrás y Chifliger ha aguantado también ahí delante. Hacemos la bajada de la cañada a todo trapo y en la primera subida los primeros abren hueco. Me quedo contemporizando. No quiero cebarme. Subo a rueda de Lorenzo que me va marcando un ritmo muy cómodo. Llegados arriba, el ritmo no para y platazo en un tramo de pista ancho. Se van dos por delante y miro a Lorenzo esperando que tire a por ellos y yo a rueda, pero me dice, bah, queda mucho. Siento que a ese ritmo voy parado, así que ni me lo pienso y aprieto yo el ritmo. Me quedo sorprendido cuando ni hace amago de seguirme, así que ahí estoy yo en el tramo del camino que nos sube hasta las faldas del cerro de San Pedro en plena caza. Las pulsaciones clavadas en 165-170 y sin embargo no me noto para nada asfixiado y llevo las piernas muy ágiles a pesar de las autenticas piscinas que hay en este tramo. Me motivo ya que veo que les voy recortando poquito a poco. De hecho hoy parece el mundo al revés ya que recorto en las subidas y se me van un poquito en las bajadas y es que las Python que llevo no son para nada lo mas indicado para estas condiciones. Pena de no haber conseguido montar las Spider de 1,85. Pero bueno, es tarde para lamentos. En uno de los tramos de subida, el camino se encajona entre dos muros de piedra y se ha convertido en un torrente le estoy empezando a pillar el gustillo y me lo paso como un enano. Me recuerda por momentos a aquella ruta que nos marcamos en los cañones del Ebro. Justo coronando las faldas del cerro de San Pedro por fin engancho a estos dos, empiezo a pensar y calculo que ahí iría 6º y lo mejor que voy muy cómodo. Sin embargo poco me va a durar la alegría, ya que tras los últimos repechos de este tramo, llega una bajadita trialera. El primer tramo lo hago bien aunque bastante acojonado ya que las cubiertas agarran cero y es la primera trialera que bajo en muchos meses. Ya en el segundo tramo le cojo el aire y cuando empezaba a ir suelto, por sobrado me como un pedrusco y de repente noto que se va la dirección. Mierda, ha destalonado de delante y me quedo instantáneamente sin aire. Me acuerdo de todos los santos del calendario mientras me aparto a la cuneta para reparar. El lamento es mayor cuando veo todo el hueco que habíamos conseguido abrir. Estoy encabronadisimo. Me pongo a reparar. Todo pringoso, la arenilla del terreno, el látex, la válvula que no quiere salir. Meto una cámara y la bomba parece no dar aire o al menos a mi me parece que tarda una eternidad mientras no hago mas que ver pasar gente y gente. Ya por fin reparo, tras tardar una eternidad y tengo unos momentos de duda. ¿Que hago? Corto gas, me acoplo a una grupeta y simplemente a terminar o tiro hasta reventar. Entonces una vena se hincha en mi cabeza en cuanto veo a lo lejos a uno delante de mi y digo a por él. Agacho la cabeza e intento recuperar el ritmo, cosa nada fácil porque las piernas se han quedado heladas y duelen con cada pedalada. Aun así en un par de kilómetros vuelvo a rodar fuerte ahora con la mirada puesta en el horizonte. Comienza la caza. De aquí a meta será para mi como una contrarreloj. Pedaleando con rabia, llevo un ritmo que no me puedo ni creer. Engancho a gente y no son capaces ni de cogerme rueda, lo que acrecienta la mala leche pensando en la posición que iba y las sensaciones que tenia. Bajada hacia el primer avituallamiento para coger las pistas del canal. Evidentemente ni me planteo parar. Echo mano al maillot y aprovecho los primeros tramos de la pista del canal para comerme una barrita. Aquí el viento da fuerte de cara y costado izquierdo con lo que nos lo comemos todo. Menos mal que en el avituallamiento he enganchado una grupeta y por un segundo pienso en frío y contemporizo. Tomo un poco de aire a rueda, pero el ritmo que llevan no me vale por lo que paso a relevo intentando avivarlo. Sin embargo el viento me hace reclamar pronto relevo y el ritmo vuelve a bajar. Pero bueno, aguanto ahí ya que uno solo en este tramo no va a ninguna parte. Reservaremos fuerzas. Llegamos al carril y esta vez en vez de subir hacia Colmenar como corresponde al recorrido habitual, nos mandan carril hacia abajo en dirección a Tres Cantos, debido al enorme caudal con que baja el arroyo de la Tejada que cogiendolo desde arriba hay que vadearlo mas de una docena de veces. De esta manera solo nos quedaran 3 vadeos. En el carril lo mismo. Intento avivar el ritmo, que la gente pase a relevos, pero nada de nada, así que cuando llegamos al punto donde recuperamos el camino, me pongo delante en la bajada hacia el arroyo y que me siga quien pueda. Llego al fondo y nuevamente ritmo a platazo, primer vadeo y uff agua hasta la rodilla, menudo chapuzón. Sigo apretando fuerte. Miro para atrás y como era de suponer ya me he quedado solo de nuevo, estaba claro que aquel no era mi ritmo. Delante veo el segundo vadeo. Se ve el hormigón del mismo y entro con todo el platazo todo convencido cuando, uppss…..que hondo es aquello. El agua casi a la altura de la cintura y la bici clavada. Instintivamente busco piñones arriba y apretando los riñones consigo salvar la papeleta. Menuda piscina. Ya solo nos queda un tercer vadeo mas, donde la organización tiene a un tío grabando con una cámara de video los chapuzones del personal. Veo a uno con problemas mecánicos y otro iniciando el repecho. Otras dos victimas mas pienso mientras quito el plato y subo con esa cadencia que solo tengo en los grandes días. Alcanzamos la valla del Pardo y aquello sigue hacia arriba en dirección a la puerta de Valdelaganar. Delante otro grupito de tres donde veo a un compi de Mammoth. Cuando les alcanzo aprovecho para respirar un poco mientras me como otra barrita y llegando al avituallamiento nuevamente decido que no me gusta el ritmo al que me llevan. Paso por el avituallamiento y me ofrecen aceite, agua, comida. No paro y lo único, cojo un plátano sin apearme. Me pongo de pie para soltar las piernas y terminar de vencer la subida y bien. Tramo de relax con la larga bajada paralelos a la valla del pardo. Rápida y cómoda permite bajar pulsaciones y soltar un poco las piernas. Aun así procuro no dejar de pedalear para no coger frío. Finalizada la misma, tenemos el duro repechón que se me atraganta todos los años. Veo a otro mas subiéndolo, bien, seguimos remontando, a por él. Pongo platillo y piñones medios para subir holgado y me sorprendo ya que me meriendo el repecho sin apenas dificultado. El camino se va estrechando y volviéndose mas trialero, signo de que nos acercamos al puente de la marmota. Adelanto al tío que veía en el repecho, pero me cuelo en un camino y me marco unos cientos de metros extras hasta volver a enlazar. En la trialera de la marmota sufro un pelín. Las cubiertas agarran cero en la piedra mojada, la mierda de la skareb va hoy mas dura que una piedra y bueno, siempre había bajado por aquí con la doble. Aun así, la supero con solvencia. Meto platillo antes del repecho para luego arrancar sin problemas y echo pie a tierra para vencer la vertiente contraria del puente, donde una moto se las ve y desea para subir el escalón de piedra que hay. Lo mejor de todo que veo a otros tres entrando en las subidas. Mas victimas para la saca. En el senderito voy muy suelto, de hecho pise el suelo en un punto donde se paró uno de los que iba delante de mi. Llegando a la pista en el ultimo arreón adelanto a los que me precedían y me lanzo a por los toboganes. Aquí, el aire que nos machacó bajando por el carril ahora se vuelve fiel aliado. Y voy rodando como nunca. Por fin va a ser un año donde no pete en este tramo. Me quito de encima a otros dos y al fondo veo un tercero que también tiene que caer. Fijo el objetivo en él pero sin cebarme ya que conozco de sobra la dureza de este tramo. Voy muy holgado de desarrollo subiendo con mucha cadencia, sin cebarme como ya he dicho, dejándole que madure poco a poco. Dicho y hecho. Subiendo el último tobogán lo doy caza. Este si intenta engancharse a rueda, pero dura poco, mientras yo aprieto en plan pletórico pensando que ya esta casi finiquitada la ruta. Giro a la izquierda para bajar hacia el camino de los ciervos creo que lo llaman. Un todoterreno va bajando y me frena mientras yo que voy encendido intento pasarle por todos los lados. En este tramo sufro. No físicamente sino técnicamente ya que es una mezcla de senderos y planchas de granito. Los senderos aquí están embarrados y las planchas de granito mojadas, vamos terreno ideal para la Python. Casi parece que vaya sobre una pista de patinaje. La bici se niega en muchos momentos a hacer lo que yo le dicto. Menos mal que es un tramo corto y nuevamente retomamos la pista. Miro para atrás nadie. Para delante nadie. Aun así, voy a seguir apretando porque nuevamente se esta cerrando el cielo. Igual tenemos suerte y nos libramos de la lluvia. Atravieso la carretera de Hoyo. 15 a meta, ya me lo tengo aprendido de otras ocasiones. Tramo de bajada rápida donde recuperar y nuevamente llega la motivación. Al fondo, lejos, muy lejos aun veo un ciclista con un maillot azul. Tiene que ser Juanma por narices. Nueva vuelta de rosca. Pongo ritmo de caza y lo mejor que las piernas aun responden. Incluso paso los repechos sin quitar el plato, mientras nos aproximamos al avituallamiento del puente medieval, mientras en mi cabeza me voy autoanimando. ¡¡Vamos, un poco mas, sufreee!! Cada vez lo veo mas cerca, efectivamente es Juanma, pero se le ve que lleva buen ritmo, no obstante este es su terreno donde poder llevar el platazo y mover todos esos watios. Bajada hacia el avituallamiento y en una curva esta Klyde echando fotos. Menudo show. Que manera de animar, aquello parecía una carrera de open. Cruzo el puente y justo en el avituallamiento le echo mano entre los ánimos de Puskas y de Klyde que sigue gritando desde el otro lado del río. Juanma se queda descolocado. Solo acierta a decir “¿y tu de donde has salido?” Le ubico un poco y le digo que vamos bien. Que el que viene por detrás viene muy lejos mientras comienza la trialera final. Primero un tramito picando para arriba y bajada trialera que esta muy precaria por el barrillo que tienen las piedras. Finalizando la misma, veo al fondo a otro tío y le digo a Juanma todo emocionado, “venga, venga, ahí hay otro, a por él, a por él” así que nuevamente aprieto los pedales. Cazo con facilidad ya que el que vimos iba muertecito. Se me hace cortísima la subida. Plato grande y a merendarme los últimos kilómetros, con tranquilidad pienso, ya que nuevamente me he quedado solo, aunque no, al fondo veo otro. Uff, vamos a por él, ya puestos. Aprieto con lo poco que me queda. El repecho del carril se me hace eterno. Le voy recortando, muy poquito a poco, no se si va a ser suficiente. Además me ha visto y él también va dándolo todo. En el carril me lanzo a machete y en la veredita del final a punto estoy de echarle mano, pero llegamos a las calles y lo que me he dejado en la caza me impide tener nada en las piernas para esprintar, así que por unos metritos se me escapa. Lo primero nada mas cruzar la meta, ¿Qué he hecho? 9º me dicen. No me lo puedo ni creer. Que día mas maravilloso. Como se disfrutan esos días que vas sin cadena. Unos dos minutitos por detrás llega Juanma que también se ha marcado un carrerón. Lo mejor además que no nos ha llovido.
Cuantas sensaciones acumuladas. Estoy flotando. Mi tiempo 3:15:54, nada menos que media hora le he quitado, con unas condiciones claramente peores. Sin embargo como digo, lo importante son las sensaciones. En todo el año pasado solo tuve un día remotamente parecido a este. Sin embargo este año ya comienzan a ser habituales estas sensaciones, que además resultan ser muy adictivas.
Antes de terminar este relato no se me puede olvidar el dar nuevamente la enhorabuena a los miembros del CC Colmenar. Se acaban los calificativos para definir a la organización de esta marcha. Tantísimo trabajo, tan bien hecho solo tiene una consecuencia. Una de las mejores y mas queridas marchas del calendario, con el añadido este año de la dificultad de lidiar con tan duras condiciones meteorológicas. 3月31日 Open de Madrid - Casa de Campo - 30/03/2008Era allá por 1994. Con apenas 14 añitos que contaba por aquel entonces, en plena época del auge de las btt tras los éxitos de Indurain y Perico. Nosotros apenas llevábamos un par de años teniendo bici de montaña. Lo típico a aquellas edades, salir por los parques cercanos a casa y esas cosas, aunque nos había ido entrando el gusanillo e incluso nos aventurábamos a lugares remotos mas allá de Mostoles, incluso hasta Navalcarnero que llegábamos alguna vez. Todo sin equitación alguna, saliendo en chándal, abrigados con un plumas en los fríos días de invierno, bueno, alguno de la grupeta ya nos habíamos comprado pedales automáticos aunque eso era ya un poco de pijerio cuando todo el mundo llevaba rastrales y las horquillas de suspensión solo estaban al alcance de la gente buena que corría. Nosotros bastante teníamos con nuestras pesadas maquinas de acero de 21 velocidades los famosos platos shimano biopace y unos componentes que petaban salida tras salida. En esto que llegó a mis oídos que la primera prueba de la copa del mundo de Mountain Bike de ese año se iba a celebrar en la madrileña Casa de Campo. Incluso el AS sacó un cuadernillo especial sobre la carrera (por aquel entonces había algo mas que futbol en la prensa deportiva). Allí nos presentamos a disfrutar de las carreras que nos ofrecieron los mejores del mundo por aquel entonces, allí vimos la bajada kamikaze de Tomac por las escaleras previas a meta para proclamarse ganador de la prueba por delante de Friskis y Tinker. Y aquello supuso una especie de punto de inflexión. Empecé a comprar revistas, a gastar los escasos ahorros en cosas para la bici, ropa, casco, etc… Empezamos a ir a rutear por la sierra, en fin a engancharnos a esto de la bici de montaña y la verdad que salvo unos añitos de bajón con la edad del kalimotxo y el paso por la uni, hasta aquí hemos llegado enganchados a esto, si cabe mas que nunca. De los amigos que nos juntábamos por aquel entonces, soy el único que sigue dándole a la bici, ellos se lo pierden.
Ya el año pasado, casi como una progresión lógica en la búsqueda de mejorar cada día mas en esto, me decidí a correr las diferentes pruebas del open de Madrid de BTT. Mas como preparación para las marchas de carretera que otra cosa, aunque la verdad que me gustó el tema así que este año nos lo hemos planteado mas como objetivo que como entrenamiento. Cuando a principio de año, sale el calendario con las diferentes pruebas, mis ojos se fijan en una de ellas. 3ª prueba, 30 de marzo, Casa de Campo, circuito de la copa del mundo. Inmediatamente los ojos como platos. No podía ser, tras todos estos años quien me iba a decir que ahora iba a ser yo el que iba a correr ahí. Esto era un sueño. El mismo lugar que vio crecer mi afición a este deporte y ahora lo iba a vivir desde dentro. La subida imposible al teleférico repleta de gente animando, la cuesta de la muerte, las escaleras de meta (aunque en el open nos las quitaron). Ya no me hacia falta motivación para esta carrera, la tenia toda.
Así que llega el deseado día. Me presento por allí prontito tras una tarde anterior bastante histérico. Como antes de un examen. Nos las vemos para aparcar. Muchísima gente, el ambiente es casi como de copa del mundo. Por suerte como recogí el dorsal la tarde anterior voy sobrado de tiempo y puedo calentar muy bien. Me vuelvo a dar otra vuelta al circuito para terminar de estudiármelo, tras las tres que nos metimos reconociéndolo el miércoles y bueno, se acerca la hora y nos dirigimos a la parrilla con un nudo en la garganta.
Salida con 90 y tantos master30 en la parrilla. Hago la mejor salida de mi vida entramos en el llano, con aire de cara empiezo a mirar alrededor y solo veo 4 tíos delante de mi. Me asusto. Entro mal colocado en el final del camino y me adelantan unos cuantos, entre ellos Juanma y me sueldo a su rueda. Llega la primera subida y ya vamos cada uno a nuestro sitio, así que veo pasar gente por ambos lados. Llevamos un ritmo bueno bueno, aunque voy con las mismas malas sensaciones en las patas que durante toda la semana. La subida imposible a patita porque no entra el platillo y la verdad que mejor que montado ya que incluso adelantaba gente corriendo (de algo se tenia que notar el haber estado la pretemporada corriendo, algo queda). En los senderitos que llevan a la cuesta de la muerte zumbaos hasta que Juanma se come una cinta y paso yo a tirar. La CDM en carrera es otro rollo, simplemente te tiras y a donde vaya la bici, si no me he matado hoy......
Por ultimo, no se me podía olvidar hacer mención al ambientazo que había. Esta claro que el circuito de la casa de campo no es el mejor del mundo, no es técnico, no tiene subidas largas, pero a mi me parece simplemente divertidísimo y si a ello le añadimos la gran cantidad de gente que siempre acude a ver las carreras que aquí se celebran, ¿que mas podemos pedir? Era increíble la gente animando en muchas partes del circuito como la subida imposible, la zona de la cuesta de la muerte o la zona de meta. Además entre el público un montón de foreros, con las alas que te da que te animen a ti, por tu nombre. Simplemente una carrera inolvidable, para guardar en la hemeroteca de esos grandes días de ciclismo, esos donde disfrutas plenamente de este vicio.
3月19日 KDD Foromtb Medina del Campo - 16/03/2008Gran responsabilidad la que se me plantea en estos momentos ante la hoja en blanco. A ver como escribimos una crónica que este mínimamente a la altura de la KDD organizada por el amigo Rafa el pasado domingo en Medina del Campo. Vamos a intentarlo.
Tras el éxito que tuvo la convocatoria madrileña allá a finales del pasado año, la pelota estaba en el tejado y fue Rafa (Panadero) quien se animó a recoger el testigo. Inmediatamente la maquina de foromtb comenzó a funcionar y poco a poco la cosa fue cogiendo color. La fecha elegida, el 16 de Marzo, ya alejándonos de los fríos invernales y antes de comenzar la vorágine de las marchas resulto ideal, con lo que el tema tardó poco en animarse. Desde la parte organizativa, Rafa puso todo para garantizar que todo salia al 100% y si seguís leyendo veréis que lo consiguió.
Asi que entre posts, cruces de correos y tal, por fin llega el ansiado día. Yo no me he alojado en Medina ya que decidí pasar el fin de semana en el pueblo asi que nos toca pegarnos el madrugón. Aparezco por el lugar con adelanto y pronto empieza el desfilé ciclista. Por allí comienzan a aparecer esas caras hasta el momento desconocidas, que tras las presentaciones de rigor dejan de ser un nick al otro lado de la pantalla y convertirse en gente de carne y hueso. También otros ya conocidos de los que te alegra el reencontrarte. Realmente esta es una de las magias de este invento del Internet. Como un grupo de gente tan disperso, con un único nexo común, en este caso la bicicleta, puede acudir desde puntos tan dispersos a la llamada realizada desde las líneas de un foro. También comenzamos a observar la calidad del trabajo organizativo de nuestro anfitrión, cuando aparece por alli una furgoneta de apoyo del club ciclista medinense que nos acompañará durante la salida. También contamos con representantes locales que se han decidido a unirse a este sarao, asi como gente de la peña ciclista Juan Carlos Domínguez que se acercaron desde Iscar asi como un grupillo de juveniles que se enteraron la tarde anterior de la historia y se animaron tambien a acompañarnos. En total entre foreros y demás nos juntamos, si mis cuentas no me fallan, nada menos que 38 valientes dispuestos a desafiar al viento que estos días ha barrido la meseta castellana. Del recorrido previsto, poco que apuntar. Nos encontramos en el corazón de castilla y aquí todo el paisaje es uno. Grandes extensiones de cereales hasta donde la vista alcanza y mucho llano. Aunque como decía antes, con Eolo como invitado poca falta iban a hacer los puertos si la gente tenia ganas de guerra.
Con un poco de retraso sobre la hora prevista, iniciamos nuestra andadura, con un tímido sol de invierno sobre nuestras cabezas que ayuda a mitigar los efectos del viento. Apuntamos hacia sur en dirección a Madrigal de las Altas Torres, en una zona de largas rectas con el viento azotándonos desde el costado derecho. Al principio se intenta contemporizar, el plan es ir todos juntos, de charleta, pero en estas condiciones es harto complicado y no tardan en producirse cortes en el grupo, que aprovechando la soledad de las carreteras castellanas adopta la tipica configuración de abanico mientras que desde el grueso del grupo, Peto, uno de los componentes de la grupeta de Iscar, narra con ese gracejo colombiano cada movimiento dentro del grupo. Menudo comentarista de excepción. Que lo fiche una radio ya mismo, que talento. Yo por mi parte tras pequeñas charlas con los diferentes foreros, viendo lo que azota el aire, decido tirar hacia la parte delantera donde siempre se rueda mas a gusto en grupos tan numerosos, procurando ayudar con algunos relevos a que esto avance. Con todo y eso, conseguimos ir mas o menos agrupados hasta Madrigal, donde la ruta girá a la derecha para dirigirnos hacia Cantalapiedra. El giro provoca que el aire entre mas frontal, aunque aun de costado y se veia que la gente tenia ganas de juerga cuando se desatan las hostilidades tras un duro demarraje por parte de Chajomo quien no parece haber tenido suficiente con los 200 kms que se casco en el brevet del dia anterior. El ritmo se aviva, se comienza a meter cuneta y claro, el grupo estalla en mil pedazos, mientras por delante nos alejamos escuchando los gritos de Panadero “estáis locos”. Cuando mas o menos nos hemos estabilizado y las patas empiezan a doler de tanto raspar el borde de la calzada sufriendo las embestidas de aire, alguien decide poner un poco de cordura y abrimos el abanico para comenzar a pasar a relevos con lo que aunque vamos mangados ya el sufrimiento no es del los kilómetros anteriores, a pesar de que vamos a 38-40 km/h, contra el viento. La imagen la verdad que era para haberla visto desde arriba. 8 o 9 que ibamos, tirando como si llevaramos toda la vida rodando juntos con perfecta sincronización en los relevos. Ni un tiron, ni un afilador, todos pasando. Así si que se hace camino. Con esto, nos presentamos en Cantalapiedra, donde esta previsto el avituallamiento en nada y menos. Paramos en una plazita para reagrupar y ver que las diferencias han sido considerables. De hecho alguno debe de tener remordimientos que se da la vuelta para ir a buscar a los rezagados, mientras de la furgoneta de apoyo nos sacan fruta y bebida. Así da gusto. Es buen momento para la conversación, comentando los pormenores de lo que llevamos realizado, contando batallitas, bajo un solecito que se deja notar poco a poco y que esta dejando una muy agradable mañana para esto de la bici.
Con renovadas fuerzas, reemprendemos la marcha en dirección a Cañizal, esta vez si, rodando todos juntitos y con tranquilidad. Este tramo resulta un poco monótono, ya que el fuerte viento sigue sin dar tregua y la carretera ancha resulta un poco sosa, aunque según nos acercamos a la mencionada localidad la cosa comienza a animarse ya que ahí esta previsto un “tramo libre” para que quien lo desee se de una estiradita de motor. Y como no podía ser de otra manera, es llegar a este punto y desatarse las hostilidades. El primer palo me coge completamente en fuera de juego. Rozando la cuneta, por encima de toda la gravilla que tenia acumulada, me pego un calentón y entro en el grupo de delante. Con el giro en esta localidad, el viento a comenzado a ser favorable, con lo que el ritmo es espeluznante, 45-50 km/h y aun así la gente no hace mas que pegar un palo tras otro. Se forma un pequeño corte y decido saltar a por ellos ya que veo que puede ser bueno. Durante unos kilómetros tiramos conjuntados y mantenemos una pequeña distancia, aunque acabamos siendo absorbidos, momento en el cual se viven unos kilómetros de tregua. Enlazamos con una carretera paralela a la autovía de Castilla, en dirección a Alaejos donde nos esperan un par de repechos largos donde se va a decidir el tema. El ritmo sigue endiablado. El primero de los repechos es mas cortito y no se producen escarceos, justo detrás se ve el segundo al fondo, bastante potente donde va a estar la guerra. Me quedo vigilando la rueda de Chajomo, que con el día pletórico que lleva seguro que la va a liar, pero me equivoco y el ataque bueno me vuelve a coger fuera de juego ya que por el corner al poco de iniciar la subida salta con mucha fuerza uno de los juveniles y otro par de ellos a la caza. El primero coge ventaja fácil y se va unos cientos de metros y a los otros los tengo ahí a tiro de piedra y no me lo pienso. Ese va a ser el corte. Suelto un demarraje seco para salir del grupo y con facilidad engancho y me pongo a tirar como un loco en el repecho intentado recortar distancias. Consigo consolidar el corte y arriba nos ponemos de acuerdo, los cuatro que finalmente hemos quedado y nos ponemos a relevar fuerte para cazar al escapado. Al fondo ya se ven Alaejos donde hemos quedado que finaliza el show. Vamos tirando con todo y ya tenemos al escapado a tiro de piedra cuando pasa lo que tenia que pasar. Como iba a ser una kdd sin pinchar. De repente pum, mi tubular trasero, un vittoria rally muy cutre revienta dejándome desolado en la cuneta. Por lo menos ello me permite ver que habiamos abierto buen hueco sobre los de detrás, incluso me da tiempo a cambiar el tubular antes de que llegue la furgoneta que viene al final cerrando. Con ella viene Koniek que se ha tomado el tramo mas tranquilo y de chachara hacemos los pocos kilómetros que nos quedan hasta el pueblo, mientras le voy contando el espectáculo que nos hemos montado delante. A la entrada del pueblo se reagrupa y por lo menos me enteré de que si cazaron finalmente al escapado, jeje.
Sin muchas mas demoras, reanudamos la marcha para enfilar ya hacia Medina. Volvemos a rodar agrupados, de agradable charleta, comentando lo que ha dado de si el tramo anterior. Aunque según nos acercamos a Medina, parece que a alguno aun le quedan balas en la recamara y nuevamente la cosa se acelera sin causa aparente. Hasta el propio anfitrión, Rafa, nos deja muestras de la clase que atesora con un fortísimo demarraje. Esta visto que hoy andamos todos con ganas de juerga. Finalmente alcanzamos nuestro destino en lo que ha resultado ser una magnifica mañana de ciclismo para todos los gustos. Ha habido ratos tranquilos de charleta, ratos de guerra y pique sano, el día ha acompañando a pesar del viento, asi que finalizamos nuestro recorrido con una enorme cara de satisfacción. En la llegada nos pegamos una ducha en el polideportivo de la localidad gracias nuevamente a las gestiones de Rafa y de ahí, como no podía ser menos, a echar una cervecita y a comer con toda la tropa. Comida por supuesto agradabilísima con una extensa sobremesa donde repasamos la ruta, planificamos futuras aventuras como la kdd prevista para la Bilbao-Bilbao y vuelan las anécdotas e historias en un excelente ambiente de ciclismo y camaradería. Para terminar, nuevamente dar mi mas sencilla enhorabuena al amigo Rafa que realmente se lo ha currado muchísimo para que esta kdd resulte como ha salido, sencillamente perfecta en cada mínimo detalle. Encantado de conocer a tantos foreros a los que no tenia puesta aun cara. Increíble el palizón de viaje que se pegaron Patrick y su colega para asistir a la misma desde Portugal y bueno, dar las gracias a todos los asistentes, foreros o no, por este genial día de ciclismo 1月1日 San Silvestre Vallecana 2007Decididamente. No hay mejor forma de cerrar...o iniciar, según se mire el año. El año pasado ya conocí lo que suponía correr una San Silvestre Vallecana pero ha sido este año cuando la he disfrutado plenamente, no simplemente haciendola, sino tal y como me gusta, corriendo contra mi, contra el reloj, dandolo todo, sufriendo, gozando, flotando, llevado en volandas por el publico.¿ Como me lo he podido perder durante tantos años?
El año pasado fue para probar. Ver como era aquello y que le vamos a hacer. Ha enganchado. Desde hace dos meses que comencé mi temporada ciclista, tenia claro que en esta primera parte habia que añadir carrera a pie para llegar en condiciones a esta cita. Según han ido pasando las semanas me he ido encontrando mucho mas comodo en esta disciplina y viendo que a pesar de no prepararlo específicamente ya que para mi correr no es mas que un complemento para la bici, se podia hacer un buen tiempo. Aun asi, la semana pasada se me torcieron las cosas con una inesperada gripe. Salgo de currar, pertrechado con mis mallas, mi camiseta naranja que me identifica como uno mas de los 25000 inscritos en esta prueba. Hace una tarde preciosa en Madrid. El sol se va ocultando en el horizonte dejando unos juegos de claro oscuros en las ya solitarias calles de la capital. Me meto en el metro y ya nada mas subir se comienza a ver ambientillo. Numerosos participantes poblamos el vagon que nos va a dirigir hasta las inmediaciones del estadio Santiago Bernabeu. Fuera, la marabunta. Gente, gente y mas gente. Aquello es enorme. Aun queda una hora para salir. Ves gente calentando, gente buscando a otra gente, gente disfrazada a montones. El ambientazo es tremendo. Busco la zona de los cajones ya que salgo desde aquel reservado a los que acreditan menos de 50 minutos ya que como soy un poco dejado, se me paso este año la inscripción y a ultima hora me ofreció Julio la suya ya que no iba a correr al estar de viaje. Inscripción que venia con el regalito añadido de una pulsera <50. Perfecto para evitar los atascos del primer kilometro pienso. Dentro del cajón, disminuye el numero de disfrazados y fiesteros y se ve a mas gente que va “a correr”. Bien, bien. Media hora para salir. Comienzo a calentar, tengo una extraña sensación en el cuerpo. Me siento agil, super concentrado. Durante el dia he hecho infinidad de veces el recorrido en mi cabeza y en estos momentos nuevamente vuelvo a visualizarlo casi sin querer. Imaginando una carrera perfecta, el ritmo adecuado en cada tramo, de hecho ni me doy cuenta cuando me saluda un compi de la universidad, que tambien le da a la bici. Termino de trotar, tras romper a sudar y realizo unos suaves estiramientos para dejar los musculos en un punto optimo antes de comenzar. Me reaprieto las zapatillas, compruebo el pulsómetro, el sensor de velocidad del polar en la zapatilla, que el chip esta en su sitio y me meto en la zona de salida. Ahora a esperar pacientemente. Sin dejar de moverse pasa calmar nervios, bueno mas bien la tensión pre carrera. Los minutos pasan lentos. Me quito el chubasquero, que me anudo en la cintura, menos mal que no molesta absolutamente nada y sigo con la mirada al infinito y una concentración como en los grandes momentos. Con puntualidad, se da la salida y vemos como una marabunta naranja asciende por Concha Espina camino de la plaza de los Sagrados Corazones. Aun pasaran unos cuantos minutos mientras vamos avanzando paso a paso hacia el arco de salida. La tensión aumenta. Las piernas piden marcha. Llega la alfombra, botonazo al polar y a correr. De salida con una dura cuesta ascendiendo por Concha Espina. Veo que voy adelantando gente y me digo, “tranquilo, no te cebes, aun no es el momento” Contemporizo un poco para alcanzar el giro a la derecha y “a volar”. A pesar de salir bastante delante, este primer kilometro es un poco agobiante. Tras coronar, el atasco de gente es considerable. Como voy solo, me resulta mas facil ir saltando, buscando el hueco, aunque se acusan los minicambios de ritmo. El pulsómetro se situa en torno a las 160 pulsaciones. Bien, según lo previsto, mientras veo el cartel que indica el primer kilometro. Lo marco en el polar, 5 minutos y algun segundo. Esto marcha. Casi sin enterarte llegamos a la plaza de Republica Argentina y nos lanzamos por la Calle Serrano hacia abajo. Esta es una de las imágenes que mas me gusta de esta prueba. Una enorme marea naranja que alcanza hasta donde llega la vista. Sigo con zancada amplia, controlando las pulsaciones. Ahora es momento de guardar, fuerte pero sin darlo todo. Aun asi, en el pequeño repecho que hay en la mitad de la bajada, en el cruce con Maria de Molina, me resiento un poco de los cambios de ritmo del primer kilometro buscando el hueco. Los puntos kilometricos siguen apareciendo a lo largo de la calle. Voy mirando el Polar. Me mantengo en torno a los 4:30 y esto va perfecto. Cada vez comienza a aparecer mas público en las aceras mientras vamos alcanzando la puerta de Alcala. Inenarrable entre la masa de corredores, las luces navideñas. Aquí, en el kilometro 4 empiezo a disfrutar de verdad. Encaro hacia Cibeles y el paseo del Prado y aprieto un poquito el ritmo. Bien, las piernas responden, los gritos de la gente hacen mas llevadero el sufrimiento, aunque es una manera rara de sufrir, ya que llevo una sonrisa en la cara, como en una nube. La mitad de carrera se situa frente al museo del prado. Sigo corriendo a ritmo constante y según lo previsto, la cabeza funciona, me encuentro motivadisimo. Pequeño repechillo junto a la estación de atocha donde me parece ver entre el publico a Lorenzo, compi de club y de carreras del open. Enlazamos con avenida Ciudad de Barcelona y en este punto ya no hacen falta las piernas para correr. Las aceras estan a rebosar de gente y te llevan en volandas. Me situo en la parte derecha, por el carril bus, esperando ver a Ainhoa entre el publico. Entre las pulsaciones a tope, el ritmo de carrera y todo, llegamos a un puto donde me quedo simplente desconectado, la vista fija en la acera viendo cada cara, cada gesto, cada grito de animo, buscando esa cara conocida. Aislado de lo que hay a mi alrededor, simplemente flotando, con un sentimiento de euforia y una sonrisa en la cara. De hecho ni me entero del kilometro 7, solo me doy cuenta de que lo he debido pasar cuando al frente veo el puente de Vallecas y el kilometro 8. Comienza el espectáculo, aquí no hay medias tintas. Es el momento de darlo todo. En las aceras no hay un solo metro libre, el griterio es ensordecedor y me siento fuerte, llevado en volandas. Esto solo lo habia vivido antes en un sitio. En el final del Portalet en la Quebrantahuesos. Solo por estos momentos merece la pena tanto entrenamiento, tanto sufrimiento. Es impagable. Subo con todo. Adelantando gente
por todos los lados, incluso incrementando el ritmo. Miras hacia arriba y no
parece acabar, aunque no me importa ahora mismo siento que podría con cualquier
cosa que me pusieran por delante. La subida termina, con una curva a la derecha
y tenemos unos metros para bajar alguna pulsación y sentir el acido lactico
corriendo por las piernas sin freno, pero no importa, ahí esta el cartel de
ultimo kilometro. Ahora no se puede parar. Nueva vuelta de tuerca al ritmo, sin
guardarse nada. Giro a la izquierda y una nueva calle en la que no se ve el
final, picando levemente hacia arriba. Estamos en el punto donde esto es
agonico. Corriendo con todo. Aparece el cartel que nos indica que quedan 200m,
pero aun falta la guinda, giro a la izquierda y una durisima rampa donde el
corazon quiere salirse del pecho. 100 m ya esta ahí el arco de meta, termino
dandolo todo, esprintando con lo poquito que queda hasta que oigo el pitido del
chip. Paro el polar y miro. 48:17. Perfecto, mejor marca personal en una
carrera de 10kms y sobre todo las sensaciones, cuando todo sale según lo
previsto, las sensaciones te acompañan. Que puedo decir, simplemente perfecto.
Esperemos que sea el augurio de todo lo que me espera en este 2008 que ahora
comienza. La mejor forma de comenzar.
11月20日 Solo hay dos tipos de moteros........los que se han caido y los que se van a caer. Desde el primer dia, incluso antes de comprarme la moto habia escuchado esta frase. Pronto, demasiado pronto, con apenas un mes circulando sobre dos ruedas motorizadas, me ha tocado descubrir cuanta verdad encierra.
Vayamos con los hechos. Salgo de trabajar a las 23:00, uff esta chispeando, que mala leche. En un par de dias hemos pasado de casi verano al mas crudo invierno. En fin, a apechugar toca. Me pertrecho, arranco y con cuiadin empiezo el retorno a casa. Es el primer dia que me toca lidiar con la lluvia y en mi mente unicamente todas esas recomendaciones que he leido mil veces en los foros mas las que conozco tras tantos años sobre la bici. Despacito y buena letra, huir de las rayas, pasos de cebra y demas pintura como de la peste, suavidad extrema inclinando lo menos posible y buscando la trazada mas fina. Asi cojo la M40 y vamos consumiendo esos kilómetros ya tan habituales. Llegando a Vallekas, comienza el gran chaparron. La chaqueta se porta, ni una brizna de humedad entra dentro, la verdad que no noto ni frio tras los dias gelidos que hemos pasado este fin de semana. No puedo decir lo mismo de los pantalones. Los vaqueros se vuelven una esponja y yo pensando en los pantaloncitos de agua que quedaron en casa y en que mañana toca ir de tiendas que no pienso pasar un dia mas sin pantalones. Con esto veo el cartel de Leganes – Via Lusitana. Intermitente a la derecha, salimos. Uff, que aspecto mas chungo tiene el carril de deceleración. Parece un espejo. Cuidadin. Reduzco con toda la suavidad del mundo. Quinta, cuarta, tercera, dando un suave toquecito de gas tras cada una para evitar que pegue latigazo de atrás. Me incorporo sobre el manillar para observar el trafico y veo paso libre a la rotonda. Dejo ir la moto con toda la suavidad del mundo, por el carril exterior para tomar la curva lo mas abierta posible, cuando de repente, alerta. Por el reojillo veo un coche que se acerca desde Via Lusitana. En un primer momento no me preocupo ya que es habitual en esta rotonda que los coches que van a continuar por la M40 entren follados en la misma ya que existe un pequeño carril para coger esa direccion. Sin embargo, un nanosegundo mas tarde veo que no, que entra en la rotonda, que no frena, que viene directo. Larguisimos segundos en los que el cuerpo se prepara para el inminente impacto. Noto un golpe seco en el lado derecho, entre la mitad y la parte trasera de la moto y un segundo mas tarde me encuentro deslizandome por el suelo hacia el centro de la rotonda. Instintivamente suelto la moto y me dejo deslizar. Cuando por fin paro, tambien instintivamente me pongo de pie de un salto para salir de la carretera. Lo primero busco la hebilla del casco, me lo quito, lo echo al suelo y busco al otro lado de la carretera al cabron que me ha hecho esto. Veo un Xsara Picasso gris, parado y un hombrecillo oriental, delgaducho, muy poca cosa, con cara de susto, que se ha bajado del mismo. Mi primera reaccion es ponerme a gritar como un poseso: “HIJO DE PUTA, CABRON, QUE CASI ME MATAS” Repito varias veces. El hombre, mas asustado aun si cabe que yo cruza la carretera y viene hacia mi. No parece chapurrear nada en castellano. Yo por lo menos no consigo entenderle nada, mientras busco en mi bolsillo el telefono movil para llamar al 112 e informales de lo ocurrido. Dos personas han parado sus vehículos y protegen la zona ya que la moto a quedado tirada en medio del carril izquierdo de la rotonda. En ese momento ya un poco mas frio, noto un dolor agudo en la pierna derecha. Me siento. Me palpo e intento efectuar unos movimientos basicos para descartar cualquier tipo de lesion. No parece que tenga nada roto, solo contusion, aunque el dolor es intenso. Luego lo pense en frío. La pierna derecha se llevo la ostia del coche ya que la moto yacia inclinada sobre el costado izquierdo. De ahí el dolor. Llamo a casa para contar lo que ha ocurrido, me dicen que viene para aca mis padres y mi primo. A los pocos minutos aparece la Policia Municipal. Protegen la zona y piden una ambulancia del SAMUR, mientras retiran la moto de la calzada y me interrogan acerca de lo que ha ocurrido e interrogan al conductor del Xsara. En esto llega la ambulancia donde me chequean, ponen hielo en la pierna y me indican de llevar al hospital a hacer unas placas para descartar cualquier lesión. Mientras ya ha llegado la familia. Los municipales me cuentan que encima el pibe va sin carnet. Bueno, el resto, viaje al hospital donde tras unas radiografias me dicen que no tengo nada mas que golpes y me recomiendan reposo, hielo y antiinflamatorios hasta que baje la inflamación.
Ahora comenzara todo el rollo burocratico. Hablar con la guardia civil que hizo el atestado, hablar con el seguro, todos los papeleos. Me siento abrumado, aunque hoy por la mañana me he decidido tomarlo con calma. Uno no sabe por donde empezar, lo primero ordenar la cabeza y las ideas. Tengo en el cuerpo una mezcla de frustración, cabreo, miedo, inquietud. Todo junto.Apenas un mes he podido disfrutar del mi nuevo vehículo, un mes sin atascos, un mes llegando antes a mi casa, pudiendo dormir mas por las mañanas, en resumen un mes con mas tiempo libre para mi, sin llegar a casa mentalmente agotado después de soportar atascos o el infame transporte publico de Madrid, pero, ahora me encuentro con esto y la pregunta surge ¿merece la pena? Te das cuenta de que al igual que cuando vamos con la bici, eres un mero objeto, un obstáculo en la calzada. En la carretera solo importa la ley del mas fuerte, del que la tenga mas gorda. Cuando vas en bici, todo son pegas por circular a 30 km/h, pero nadie se mete con un tractor por ir a esa misma velocidad. De hecho es curioso. El domingo pasado a la salida de San Martin con la bici me ocurrio exactamente lo mismo que anoche, aunque con diferente resultado. En la rotonda de la salida del pueblo un coche se incorporo a la rotonda por la que circulabamos sin mirar. En esa ocasión, terreno seco y con la bici, un vehículo mucho mas maniobrable pude salvarlo, para a continuación, bajarme de la bici y acordarme de toda su familia, ante la cara de no haber roto un plato del conductor: “es que no te he visto”. Con la moto pasa algo similar. Yo me meto, soy mas grande y tengo una carrocería, ya te quitaras por la cuenta que te trae. El tio este ayer directamente no me vio, no hubo ni un amago de frenar. Solo se dio cuenta de que estaba alli cuando noto el golpe. Vale que estaba lloviendo y era de noche, pero estamos hablando de una rotonda con buena visibilidad, iluminada. Uno no sabe que pensar. Imagino que con el paso de los dias al igual que me ha ocurrido cuando he tenido galletas con la bici, muchas de ellas mas duras que la de anoche, esta inquietud se ira disipando. De momento hoy toca reposar en casita, mañana ya veremos. 9月17日 Marcha Cicloturista Iban Mayo 2007Se acabo la temporada, casi lo estaba deseando. Los que me leais habitualmente sabreis de sobra que este año ha sido ciclisticamente hablando muy agridulce. Siempre a remolque, siempre sufriendo hasta el extremo. Los resultados y los objetivos han ido cayendo, pero el disfrute, salvo contados dias, no ha ido a la par y si esto falla lo demas pierde sentido. Una marcha mas para cerrar un año que comenzo alla a primeros de febrero en la marcha de btt de Valdemorillo y que se ha prolongado durante nueve largos meses hasta ayer donde dimos carpetazo a la temporada en la marcha Iban Mayo. Por suerte, ayer tocaba de nuevo pasarlo bien sobre la bici y encontrar esas sensaciones que tan pocos dias han aparecido, por lo que nos quedara un dulce regusto que bien puede servir de base para hacer borron, cuenta nueva y a olvidarse un poco de las dos ruedas a pedales. Ya habra tiempo de pensar en el 2008
Amanece un explendido dia en Bilbao, aunque las piernas estan pesadas de la rutita del dia anterior por las Encartaciones. He dormido fatal y la verdad que tengo pocas ganas de bici, aunque esta es la tónica de las ultimas semanas. Llegamos a Igorre con tiempo de sobra para recoger los dorsales. Por cierto no he dicho que vamos Neuro, Iñaki, Dani (el que salia en al cronica del año pasado y en la de la milan san remo, etc…) y Klyde que se ha animado a estirar su excelente estado de forma tras la Larrau. Alli nos encontramos con Jessi (GS en el foro) y un compi suyo de los 3T. Al poco aparece Tarmac. Mi estado de pereza continua. Menos mal que el sol comienza a asomar y eso me alegra un poquito. Con algo de retraso salimos y nada que ver con el año pasado, donde hacia un frasquete de consideración y se fue muy tranquilito. Hoy no, salimos mangados. Voy poco a poco remontando posiciones en el pelotón para llegar a esa zona de tres cuartos donde se rueda protegido, pero lo suficientemente cerca de la cabeza como para evitarte la mayoria de los frenazos y latigos. De salida nos encontramos con el forero Neiko y tambien charlo un poco con otro forero que ahora no recuerdo el nick (que cabeza). Veo pasar a Dani como un obus hacia posiciones delanteras y aunque por un momento pienso en seguirle, me corto. En principio mi idea es ir superconservador, que no estan las patas para alegrias. Bueno, eso era el plan ya que tras pasar Larrabetzu se inicia el ascenso a Aretxabalgane/Morga y me veo subiendo inusualmente suelto y adelantando gente. Jessi que venia conmigo se queda a las primeras de cambio y durante un segundo dudo. Aflojo y me tomo la marcha de tranki o sigo, ….., que narices vamos a ver que pasa, que es la ultima del año. Subo con mucha cadencia, las pulsaciones por las nubes dado mi estado de forma, pero aguanto bien el tipo, me noto muy suelto. Voy en ese puntito que vas fuerte, pero aun podrias sacar un punto mas si hiciera falta. Tambien ayuda el conocer la subida, por lo que voy controlando perfectamente, saltando de rueda en rueda Hasta coronar, justo donde alcanzo a Dani que me dice que le iba costando el ritmo de delante y ha preferido esperar. Rapidisima bajada donde toca apretar para enganchar una buena grupeta que se habia formado unos metros delante de nosotros y subir el repecho de Gerekiz suave. Desde ahí bajada muy tecnica que por suerte esta vez esta seca, cosa nada habitual ya que esta completamente a la umbria. Se consolida un buen grupo y salimos a la carretera de Gernika donde aprovecho para comer y beber antes de meternos en el tramo pestoso que nos llevara hacia Munitibar. Circunvalamos Gernika, pequeño tramo por el pueblo y ale, todo cuesta arriba. El año pasado aquí me costo un triunfo el mantener la rueda, pero hoy voy entre los cinco primeros de una gran grupeta que se ha ido formando en el llano subiendo muy a gusto a plato. No me lo puedo creer. Delante vemos el grupo cabecero a unos cientos de metros y Dani en un momento de cruzada de cables aviva el ritmo para intentar cazar, solo consigue escaparse unos cientos de metros para luego volver a la disciplina de nuestra grupeta. No habia ningun animo de pegarse tal calenton. Lo que si vamos, es recogiendo multitud de restos de dicha grupeta. Coronado Marmiz, iniciamos un tramito por carreteras estrechas y continuo sube y baja, donde la salida de cada curva se convierte en un latigazo. Sigo rodando a plato y disfrutando de este terreno de clasicas. El dia anterior estaba acordandome de lo pestoso de este tramo y mira por donde hoy estoy disfrutando a la salida de este tramo, cogemos una carretera un poco mas ancha y antes de llegar a Munitibar aun nos queda subir Astorkigana, del cual no me acordaba y me supone un calentoncillo extra y un buen rato de asfixia. Por un momento vuelven los pensamientos negativos a la cabeza. “uff ahora el Balcon de Bizkaia, menuda petada, vas a ver”. El tema es que llegamos a Munitibar, giro a la derecha y encaro el balcon con fuerza, se que el primer tramo hasta que sales del pueblo es lo mas duro y que luego se vuelve la tipica subida tendida que va serpenteando por la ladera. Aguanto bien y cuando me da por mirar para atrás, del grupo de 40 o 50 que veniamos, no quedamos mas de diez. Voy subiendo comodo, dejandome llevar por el ritmo que me marcan, sufriendo, pero a un ritmo que veo que puedo mantener. No se si luego me pasara factura pero de momento voy genial. Se me hace corta la subida, todo lo contrario que el año anterior. Pequeño tramo de descenso y llegamos al avituallamiento. Le pregunto a Dani que hacemos y viendo que gran parte de la grupeta para pues hacemos lo mismo. Es cosa rapida, unos cachos de platanos, un red bull (esto si que se agradece), rellenar bidones y salimos zumbando. Tenemos ahora una zona de repechos donde nos toca apretar un poco para alcanzar una grupeta que va delante, antes de por fin comenzar a bajar de verdad al enlazar con la carretera de monte calvo. La bajada esta, sinceramente, la odio. Constantes herraduras enlazadas de apurar mucho la frenada. No se, simplemente no se me da bien. Llegados abajo, busco una rueda. Ahora es momento de no forzar ya que viene el plato fuerte de la jornada. Ademas, el viento pega fuerte del sureste con lo que nos machaca mientras salimos a la nacional para dirigirnos hacia Durango. Aun asi el ritmo es muy alegre, incluso en algunos momentos me noto pelin afixiado, espero no pagarlo en Urkiola. Cogemos la circunvalación de Durango y la cosa empieza a picar para arriba. Sigo ahí acurrucado a rueda. El viento ahora da si cabe mas de cara y aparte vamos bastante enfilados en un grupo que poco a poco se ha ido haciendo mas numeroso. Llegamos a Mañaria y empieza el cachondeo, botonazo al Polar para marcar el inicio y para arriba. El primer rampon duele con ganas en las patas. De venir con el platazo a pasar a modo molinillo se resienten las piernas. Subo piñones buscando la cadencia. Ya me sé lo que hay en este puerto, asi que directamente cuando voy sentado pongo el 25 buscando todo el molinillo que pueda aguantar. Las pulsaciones se van a 170 no se lo que voy a poder aguantar asi. Delante se me han ido un par de tios mientras que por detrás la grupeta ha quedado desintegrada, con Dani entre ellos. Las piernas me queman y la respiración se ha acelerado al maximo mientras paso las duras herraduras del principio. Por suerte los que se fueron por delante no se me van mucho y los voy manteniendo como referencia, lo que me ayuda a seguir un buen ritmo. Aunque nunca subo a gusto este puerto, hoy la diferencia es que puedo bajar un piñoncito cuando me pongo de pie. Cuando por fin pasa el suplicio de las herraduras, enganchamos la recta donde espero poder reposar un poco, pero hoy no toca, el viento pega haciendo mas dura si cabe la subida. Según voy terminando el tramo voy viendo el comienzo de las ultimas herraduras, procuro aflojar un poco para coger aire para lo que me espera. Aun asi me empiezo a notar muy cascado y me toca sufrir mogollon en las herraduras, asi que cuando encaro el txarkuzulo se me viene el mundo encima. Sinceramente es de esas rampas que impresionan. He subido otras rampas mas duras, tambien mas largas, pero esta es de esas que por la sensación que dan nada mas verlas se te cae el alma a los pies. Retorciendome como un perro consigo pasarla aunque me quedo completamente vacio. Intento meter un poco de cadencia pero ya no hay mas, el pulsometro va a explotar y yo estoy hiperventilando, entonces, me adelanta un tio y descubro que si hay un poquito mas ya que no dudo un segundo y me sueldo a su rueda. Me digo que no se me puede escapar y en un ultimo esfuerzo corono. Alli arriba paro a vaciar el deposito que ya iba apretando mientras miro en el polar que he tardado 30 minutos clavados en subir. De paso esperar a Dani ya que después de ir juntos toda la ruta no lo voy a dejar abandonado, ademas, este no es de los que se escaquea por lo que seguro que juntos avanzaremos mas en lo que queda. Cuando llega, continuamos y al fondo veo una grupeta que puede ser buena. Aprieto la tuerca a todo lo que puedo para intentar enlazar en la bajada, pero el aire machaca mucho. Dani me da relevos, pero el hombre va cascado y no surten el efecto deseado. Nos quedamos a unos 50 m cuando este me dice que a ese ritmo va a reventar y que empieza a tener calambres, asi que levanto el pie. Nos dejamos ir en el final de la bajada para coger la carretera hacia el alto de Otxandio. Son apenas dos kilometrillos. Lo animo para que no se me venga abajo y voy marcandole el ritmo justo en el ascenso. Por detrás entra otro tio que agradece el ritmo que voy marcando. La verdad que tampoco les pido relevo. Me noto con fuerzas y voy en ese punto que me gusto. Coronamos, tramito de bajada y enganchamos con la carretera del puerto de Barazar donde nos queda la ultima dificultad de la jornada. Esa larguisima recta tan horrible que falta para coronar dicho puerto aunque hoy, el viento que nos machacaba, ahora al girar se torna a favor y voy subiendo con todo. La bajada, sencillamente memorable. De hecho cuando me da por mirar para atrás después del tramo rapido veo que me he quedado solo. Ya me da lo mismo y sigo tirando si entran bien sino pues en meta nos vemos que ya solo queda bajar. Voy rodando con toda la tuerca y sintiendome fuerte. Esto es lo que echaba de menos en las marchas, el terminar asi, con fuerza. Llegando a Igorre me echan mano nuevamente Dani y el que se nos unio en el ascenso a Otxandio y si mas alcanzamos la llegada 4 horas y 6 minutos después de haber iniciado nuestra andadura. No es mala forma de cerrar el año. 9月2日 Larra - Larrau 2007: Hoy toca cicloturismoCreo que no me ha podido quedar un titulo mas descriptivo de lo que para mi fue esta edición de la Larra-Larrau. Despues de la Perico quede muy tocadete y se me acabaron las ganas de sufrir por esta temporada. El conocer el berenjenal donde me habia metido no sirvio mas que para reafirmarme en esta idea, asi que hoy de turismo. A ver paisajes, charlar con la gente y simplemente disfrutar de un dia de bici, sin mas pretensiones.
Llegamos Klyde y Yo, el viernes por la tarde a Isaba con el tiempo justo para poder recoger los dorsales y evitarnos agobios luego por la mañana. Iñaki, que tambien se alojaba con nosotros en Urzainki no le da tiempo por lo que nos tocara madrugar un pelin mas al dia siguiente. Alli aprovechamos para saludar a algun conocido pirenaico y nos encontramos a Isma que tambien ha llegado por los pelos a la inscripción. No nos enrrollamos mucho marchamos hacia Urzainki y tras la cena directos al sobre ya que las 5 horitas de viaje se hacen notar y mañana nos va a hacer falta todas las fuerzas que podamos recuperar.
Amanecemos a las 7 de la mañana. Por suerte, esta es una de las pocas marchas que tiene un horario de salida humano y las 9 de la mañana como hora de inicio nos permiten tomarnos las cosas con calma. Sobre las 8 nos montamos sobre las bicis y nos dirigimos hacia Isaba, apenas a 4 kilometros de Urzainki. La noche ha sido fria, con un helador viento del norte, por lo que la mañana amanece de la misma guisa, aunque mirando hacia los picos, vemos que el tiempo nos va a respetar. Ni una nube en el cielo, el sol asomando entre las cumbres y el pertinaz viento del norte, que si bien nos va a fastidiar en el comienzo de la marcha, seguro que luego lo agradecemos sobremanera en las ascensiones a Issarbe y Larrau. En la salida nuevos encuentros con foreros (tanto de APM como de foromtb), pirenaicos, roncaleses, etc... Recogemos el dorsal de Iñaki y de repente me acuerdo, a ver donde esta Alberto (Sr.Carter), le llamo al movil y con voz adormilada me dice: “en Donosti, que me he quedado dormido”, en fin sin comentarios. Klyde tira hacia los primeros puestos de la salida mientras que yo busco un poco la parte trasera ya que como he dicho hoy toca tranquilo. La idea es ir con Iñaki todo lo que pueda y mas ahora que se ha quedado sin acompañante. Con puntualidad britanica salimos y ya desde el principio para arriba, aunque solo son las calles del pueblo. Rapidamente se empiezan a formar grupos que nos pasan como obuses. Iñaki como siempre con dificultades en cuanto se ve rodeado por mas de dos ciclistas juntos, por lo que tardamos en enganchar una grupeta buena mientras la gente pasa hacia delante. Ya encarando el valle de Belagua la cosa se estabiliza y tenemos unos cuantos kilometros de rodar relajados. Antes de llegar al rincon de Belagua ya estamos adelantando gente completamente petada descolgandose del grupo de cabeza. Yo alucino. Para que leches se meteran alli delante si saben que no van a aguantar. Una cosa es quedarse en un puerto, pero meterse en cabeza para quedarte en el llano reventado, al principio de la marcha que te va a pasar factura el resto de la marcha, me parece completamente estupido. Alla cada cual. Empezamos a subir y aquello se para muchisimo. Si el ritmo en el llano era tranquilo, ahora en la grupeta que nos encontramos es tranquilisimo. En la cuneta veo a Jon, el “jefe” de la revista Pedalier que ha pinchado, lo saludo, veo que no necesita nada y continuo a ritmo cansino, hasta que me empiezo a cansar un poco, me abro hueco raspando la cuneta y me pongo un ritmo mas comodo ya que al ralenti iba quemandome. Miro para atrás y veo a Iñaki que me sigue bien la rueda asi que para arriba, ya pasando la primera rampa dura y llegando a las herraduras. Esta parte de la piedra es preciosa, con unos paisajes tremendos sobre todo el valle de Belagua. En estos pensamientos estoy cuando aparece Jon por detrás que ha reparado con rapidez. Nos ponemos a charlar e imperceptiblemente aceleramos medio puntito asi que claro, la conversacion termina cuando me da por mirar para atrás y veo a Iñaki varios cientos de metros atrás. Me despido de Jon y me dejo coger. Le pregunto si va mal o que pasa ya que no ibamos tan deprisa y me responde con voz normal. O sea, simplemente que pasa de sufrir, en fin. Llegamos al mirador donde termina lo complicado de la subida y al abrirse el valle el viento que mencionaba comienza a machacarnos de cara. Me quedo en labores de gregario, teniendo que aflojar cada poco para que no se descuelgue este, mientras impotente veo pasar varias ruedas que podrian ser buenas en este tramo. Por fin tras el primer descansillo, nos enganchamos a una chica y a otro, aunque la cosa dura poco ya que en ese momento saca el bote la chica, se le escurre y a punto esta de liarse una buena montonera. Pasamos el tunel y encaramos la parte final con ese paisaje tan peculiar que tanto me gusta. Pasa la chica del incidente con el bote y con la excusa de preguntarle y tal pues tengo otro ratillo de conversacion agradable hasta que ocurre lo mismo que antes y me doy cuenta que me he dejado el “jefe de filas”, otra vez me descuelgo y procuro poner un ritmo asequible, aunque parece que no vale ninguno. Llegando a la curva circular, veo que nos va a pasar un tren por encima. Es la cabeza de la corta que suben enfilados. Cuando pasan veo a Alex y a Iñigo de la pirenaica por lo que aprieto un poco y me meto en el grupo. Les saludo y cruzo unas cuantas palabras con ellos, antes de dejarles marchar llegando a la cima donde paro a esperar a Iñaki. Desde la bici le grito que me tire el bote que se lo relleno y ya se lo daré en la bajada, pero parece que va sobrado y sigue su camino. Yo echo una meadita, relleno los bidones con toda la tranquilidad del mundo y a gozar la bajada recien asfaltada por el paso del tour de Francia hace apenas mes y medio. Si en la pirenaica subiendo por aquí sufriamos como perros, hoy es todo lo contrario, como se disfruta. El primer tramo hasta Labays voy cogiendo el aire a la misma y a partir del Labays, motoGP autentico. Que gozada. Terminando la parte empinada de la bajada, veo un grupo delante de mi y aprieto un poco para enganchar y que me lleven hasta Arette. Al rato de estar ahí me fijo en una chica delante de mi que lleva ropa de la bicicleta, me fijo en la bici, Umm, una Time VXRS Ulteam blanca, la edicion limitada que sacaron por el mundial de Betinni, que poquitas se ven y con sram force, yo conozco esa bici y la chica me suena mogollon, le pregunto y efectivamente, es la que gano en la Galarleiz que me hizo una subida brutal a la Garbea, asi que aprovecho y le agradezco el trabajo de aquella ocasión. En esto que llegamos a Arette, donde he quedado en esperar a Iñaki y nuevamente tengo que resignarme y ver marchar otro buen grupo. Pasan uno, dos, tres, cuatro, cinco y seis minutos, cuando por fin aparece el compi. Jodo....yo no he bajado tan rapido. Inmediatamente le digo que a rueda, que el tramo hasta el comienzo del Issarbe es llano de este cojonero en el que nunca vas comodo. Nuevamente me encuentro con Jon que volvio a pinchar por segunda vez. Nos plantamos en Lanne donde hay avituallamiento solido. Alli paramos rapido a coger un par de trozos de platano, unos bollitos y adelante. El Issarbe nos espera. Apenas un par de kilometros y aparece el cruce donde unos giramos a la izquierda mientras vemos marchar por el llano, no sin cierta envidia a los de la marcha corta. Encaramos el valle y al fondo ya podemos intuir lo que nos espera, aunque estos primeros kilometros aun son un falso llano donde se rueda con comodidad. Ahora aguanta bien Iñaki la rueda, aunque la cosa dura poco ya que es empezar lo duro, con un rampon descomunal del muchos por ciento y quedarse completa y absolutamente clavado. No me asusto ya que conozco la subida y se que son 3 kilometros de rampones durisimos y despues se hace mucho mas agradable la subida. De hecho hoy voy muchisimo mas entero que la otra vez que subi por aquí hace un par de años en la ultima etapa de la pirenaica, tras 6 dias de puertos y con el amigo Luis con ganas de juerga estirandome el cuello en este tramo. Aflojo el ritmo todo lo que puedo, pero no solo no entra Iñaki, sino que cada vez esta mas lejos. “Si se tiene que estar cayendo de la bici” pienso, ya que yo voy a 6 km/h para ver si entra y me cuesta mantener el equilibrio. Finalmente, lo dejo por imposible y me pongo un ritmo comodo con el 34x25 en torno a 9 km/h. Coincido en ritmo con un hombre de Tarrasa con el que empezamos a hablar de btt asi a lo tonto y ya entre agradable conversacion haremos todo el resto de la subida. Pena que esta el dia brumoso y no podemos disfrutar de los tremendos paisajes que nos ofrece este puerto pero bueno, no nos quejamos ya que como compensación tenemos una temperatura ideal par esto de la bici. Llegamos arriba donde paro en el avituallamiento. Mi compañero de subida continua la ruta y yo me avituallo bien, me cojo una cocacola y me siento en la campa a esperar mientras devoro unos apetitosos bollitos. Unos minutos mas tarde, veo aparecer a Iñaki que me llama. Uno que subia con él, le escucha llamarme Sergio, me mira y me pregunta “¿tu eres Sergio Palomar?”, “si”, “me encantan tus cronicas”. Me quedo completamente descolocado. La situacion es un poco chocante. Ya ando hasta el avituallamiento y me comenta que las ha leido en la pagina de la pirenaica y tal. Por un momento me siento orgullosisimo de que haya gente que se trague esos ladrillos que en principo escribo para mi, para mi hemeroteca particular, que aprovecho la facilidad que da internet para compartir con quien quiera leer, si encima sirven a alguien aunque solo sea para pasar un rato entretenido, es sentimiento no puede ser otro que plena satisfacion. No puedo mas que agradecerselo. Volviendo a la marcha, arrancamos y quedo con Iñaki que le espero en el cruce del final de la bajada, que ya sabemos como baja el colega. Me lanzo, con un puntito de inquietud ya que la ultima vez que baje por aquí ha sido la vez que mas cerca he visto el pegarme una galleta de impresión. Aun asi, el conocer la bajada y lo relajado que voy hoy, me hacen ir bastante comodo por lo que me empiezo a gustar. Mientras, me voy acordando de cuando subi por aquí, viendo lo que corre la bici, lo que cuesta frenarla y meterla en las curvas, no puedo imaginarme como alguna vez he hecho esta ascension y encima, por aquel entonces aun con la Oquina y su 39x28. Pasado Ste. Engrace, la cosa suaviza, veo un grupo delante y aprieto un poco la tuerca nuevamente para enganchar y dejarme llevar hasta el cruce, donde paro a esperar. Para amenizar la misma, me pongo a charlar con las chicas que alli estaban controlando el paso de los coches por lo que la espera se hace breve. En cuanto aparece Iñaki, arranco y a tirar de él en los 5 kms llanos pero picando hacia arriba que nos separan del comienzo de la ascension. Mi idea es ir ya con él hasta el final, pero nuevamente en el llano otra vez lo mismo. En cuanto aprieto lo minimo se me descuelga, le pregunto si va mal y me contesta sin fatiga y sin nada. Simplemente no se quiere esforzar, lo que resulta un pelin exasperante para el que va tirando. En esto que llegamos al inicio de la subida y la primera en la frente, es pasar del plato grande al 34x25, miro el polar y me mentalizo, 10 kms asi hasta Erroymendi, esto es como el Marie Blanque pero en largo, a coger ritmo y despues todo igual. Le pregunto a Iñaki si lleva agua de sobra y me dice que si, por lo que tiraremos para arriba sin parar en el avituallamiento del pueblo de Larrau. Sin embargo, al pasar por alli, yo iba ensimismado a mi bola, miro para atrás y resulta que no viene, levanto el pie, me abro para ver bien toda la rampa y no viene. Este mamon ha parado y no ha dicho nada, pues ahí te quedas. Ale a mi ritmo. Me junto con unos valencianos y ponemos el ritmo crucero en torno a los 9 km/h y a “disfrutar”. Nuevamente, como en Issarbe, entre agradable conversacion todo se hace mas ameno y los kilometros van cayendo casi sin darnos cuenta. Las zetas del bosque donde la otra vez pegue unas chepadas de impresión, hoy pasan mas facil y casi sin darnos cuenta abandonamos el bosque y comenzamos a serpentear por las faldas del Orhy, hoy oculto entre la niebla que se ha enganchado en la parte superior del puerto. La ultima parte durisima antes de coronar Erroymendi, esa rampa durisima que nunca se acaba y ya esta. En Erroymendi hay avituallamiento liquido donde relleno un bidon ya que voy seco y me tomo una cocacola rapida para seguir. Los valencianos se quedan, que se lo toman mas tranqui y en este punto decido que es hora de ir terminando esto, por lo que meto plato y me pongo un punto mas. Paso los dos kilometros del descanso quizas cebandome un poco con el plato y llego a las herraduras, nuevamente, se lo que me espera a pesar de estar ocultas por la niebla y meto todo lo blando. El cambio lo acuso con un amago de calambre que controlo facil, mientras aprieto la tuerca para finiquitar el puerto cuanto antes. Ultima rampa durisima que parece no acabar nunca y paso el puerto como una exalación. A volar. Bajada divertidisima, con una primera parte muy rapida, aunque un poco jodida hoy por el viento lateral que entra en algunos tramos y luego la parte de abajo divetidisima con mogollon de curvas enlazadas. Pasa casi sin enterarme. Solo queda el tramite de subir Laza, que hago con mucha cadencia y a ritmo muy alegre. Casi ni me entero de Laza. En el llano hacia Isaba voy a todo lo que me dan las patas. Al fondo veo un tio que va tirando como un poseso tambien el solo, tengo que echarle mano, ya tengo motivacion para tirar y no dejarme llevar hasta meta. Aprieto, pero el mamon parece que no quiere dejarse coger porque tambien va con todo. Menuda persecucion que me marco. Finalmente entrando en Isaba, el ultimo kilometro con aire de cara le pesa y sobre la misma linea de meta le engancho. Si es que somos unos picados. Finalmente unas discretas 7 horas y 17 minutos es el tiempo que he empleado. Podria haber sido menos, pues si, pero vamos, hoy he cumplido el objetivo que me planteaba en la perico. Llegar como persona despues de mucho tiempo a la meta de una marcha. En meta aprovecho para saludar a todos los conocidos Roncaleses, por alli veo a Biktor que ha hecho la corta, a Alex que ha hecho tercero tambien en la corta, etc... Plato de pasta con merecida cervecita y a esperar a Iñaki que llega casi una hora despues. De aquí a la ducha y a pegarnos un homenaje culinario, que hoy si que hemos quemado calorias.
8月20日 MARCHA PEDRO DELGADO 2007 – Fade to BlackSeguimos sumando, nueva marcha esta temporada, ya van…y seguimos con esa sensación agridulce que nos acompaña durante todo este año. Los resultados salen, pero a costa de morirme encima de la bici. A costa de mucho sufrimiento, demasiado sufrimiento. Anoche reflexionando sobre ello se me ocurria un simil futbolistico. Es como ese equipo que va sacando los resultados poco a poco pero con mal juego, ganando los partidos por 1-0 y acabandolos colgado del larguero. Quiero una marcha en la que termine como persona, donde no me toque arrastrarme los kilómetros finales, igual, con los objetivos que nos marcamos estoy pidiendo un imposible, o igual lo de siempre, hay que entrenar mas o mejor, hay que perder peso ya que este año siempre he estado pasado, o bien un poco de todo.
Hablemos ya de la perico de este año que es lo que nos concierne. La historia de esta marcha comienza el sabado por la tarde cuando acudimos Iñaki y Yo a la recogida de dorsales donde coincidimos con Panadero, romeralrafa, PajaroLoco, etc… Unas cervecitas para ir abriendo el apetito y en las patas una pereza enorme de cara al dia siguiente. El domingo amanecemos tempranito para llegar con tiempo de sobra a la linea de salida, lo que nos permite aparcar cerquita y preparar las cosas sin prisas. Amanece despejado aunque todos sabemos como son las mañanas castellanas. Sin embargo nada que ver con el frio glaciar que hacia el año pasado a estas horas. Poco a poco me voy desperezando y empiezo a ver caras conocidas. Aparecen por alli Puskas y Celia, Ikerz, y ya tirando para la salida nos encontramos con Braojos y Jadflieger.
Aguantamos estoicamente la chapa de Chico Perez previa a la salida. ¡Que le quiten el micro! Que pesadez de hombre. Pequeño homenaje a las viejas glorias del equipo KAS a quienes esta dedicada la marcha de este año y minuto de silencio en recuerdo de la persona que se mato el año pasado en la bajada de Morcuera preceden a una tensa salida. Hasta la granja la tónica son los acelerones, frenazos, gritos, enganchones, vamos lo típico de las neutralizadas. Voy con Ikerz rodando cerca de la cabeza para evitar esto en la medida de lo posible y deseando que empiece el jaleo de una vez. Repecho de la granja, rotonda a la derecha y empieza el show. Inmediatamente el ritmo se acelera y cogemos una velocidad de crucero rondando los 40 km/h y subiendo este tramo de “pre-puerto” mas rapido de lo que lo he hecho nunca. Sin embargo voy rondando bastante cómodo, se que cuando llegue el puente de la Cantina donde empieza lo bueno la carretera me pondrá en mi lugar, pero de momento, esto que tengo ganado. Veo alguna cara conocida mas como la de Chundaways del foro de APM. Llegados al puente, fuera plato y a intentar coger ritmo. Me cuesta horrores ese primer kilometro. Acuso mucho el cambio del plato al molinillo. Toda la semana rodando en el llano y a medias altas es lo que tiene, asi que en ese primer kilometro hasta la primera revuelta me pasa hasta el tato. Ikerz se me va un poquito pero no demasiado y al poco vemos aparecer a Puskas que sube sin cadena. Pasado ese primer duro kilometro, empiezo a cogerle el aire a la subida. Voy con el 23 o el 21, subiendo con mucha cadencia pero tambien sufriendo un monton. El pulsómetro va por las nubes (demasiado en zona roja para tan al principio de la marcha) llevado por la vorágine que me rodea. Me fijo en la velocidad y a pesar de que las sensaciones son de subir penando, esto indica lo contrario. Voy subiendo mas deprisa que mi mejor subida a Navacerrada, rondando los 15 por hora y sin bajar de 14 en ningun momento. Esperemos no pagarlo luego. Recupero la rueda de Ikerz y poco a poco nos comenzamos a entender y a relevarnos en la subida con lo que la parte final la hago muy comodo sin cebarme en exceso y bajando 4 o 5 pulsaciones que me permiten aliviar un poco. Las piernas de todas formas se quejan y las noto duras pero lo achaco a lo que comentaba de que vamos subiendo mas que alegres. Con este panorama se me hace bastante corta la ascensión, salvamos la última e interminable rampa para coronar y encarar en buena grupeta el llano hacia Cotos. Aquí vamos a toda ostia. Me quedo en la parte trasera del grupo y aprovecho para comer un poco, que ya me conozco el percal y en cuando empecemos a bajar y camino de Rascafría aquello se vuelve una locura y una vez metidos en Morcuera ya de nada va a servir.
Al principio de la bajada las sensaciones son desconcertantes. Hoy llevo las kysirium y no me acordaba yo ya de cómo se frenaba en aluminio por lo que me cambia completamente el tacto y las distancias. También sufro un poco al principio para seguir el ritmo por los claroscuros que provoca el sol entre los árboles que hacen que no vea nada, aparte que es una bajada que no me gusta nada de nada, muy engañosa en su trazado, de mucho pedalear, mucha curva ciega. A colación de esto, el comentario de todos los años en este lugar. La gente no aprende. La peña adelantando en las curvas ciegas por la izquierda del todo, trazando por donde buenamente les sale de los cojones sin tener para nada en cuenta al que va detrás o el tipico que va ocupando el centro de la carretera cuando baja como un palo, luego claro, el malo eres tu porque le has adelantado por la derecha, en fin, sin comentarios que todos sabemos de que va el tema.
Poco a poco el descenso va perdiendo inclinación y toca apretar el culo en los falsos llanos que llevan a El Paular y a Rascafría. Llegando a este pueblo, nuevamente, me conozco la historia y cojo la cabeza del grupo donde nos encontramos para atravesar el paves del pueblo como se debe de hacer. Ikerz me ve la jugada y se pega a rueda. Un piñoncito menos y apretando el culo fuerte sobre las piedras mientras esquivamos a los trasnochadores que animan en las calles en fiesta a la par que nos ofrecen avituallamiento liquido en forma de zumo de cebada. La exhibición del paves no sirve para enlazar con un numeroso grupo que circulaba delante donde nuevamente coincido con Chundaways. Ahora, es momento de soltar las piernas en los pocos kilómetros que quedan para comenzar el ascenso a Morcuera y otra vez en el inicio del puerto sufro como un perro, nuevamente acuso el cambio de desarrollo. Por suerte pasa rapido y tras la primera zona dura cojo el ritmo y voy comodamente acurrucado en la grupeta aunque nuevamente con las pulsaciones por las nubes. En la segunda zona de herraduras veo en la cuneta un maillot de APM. Es BuruM que ha acudido a animar y echar unas fotos. Se agradece, si señor. De ahí entramos en la parte del barranco que a mi siempre se me hace eterna. Lo conozco y se que la cosa termina en el collado que se ve al fondo, pero aun asi empiezo a ir un poco mas incomodo de lo que ya iba, así que cuando alcanzamos la salida del barranco con su rampita del 10% me atufo un poco intentando no perder rueda y si, ahí aguanto, pero en el siguiente repecho me quedo con las patas duras y perdiendo una decena de metros. Aun así, aprieto lo que puedo para que no se me vayan en demasía. Apenas quedan 3 kilómetros para coronar. A falta de dos, junto a la fuente del cosio se encuentra el avituallamiento donde no paro al igual que el año pasado. Llevo liquido, llevo comida, llevo nitros, a tirar, eso si, aprovecho para saludar desde la bici a Paloma (garrapatillas) y su hermano que han subido hasta allí para animar y ver el paso de la marcha. El último medio kilómetro es prácticamente plano y aprovecho para subirme la cremallera del maillot, beber un poco, otro bocado a la barrita y para abajo.
Al contrario de lo que ocurría con la bajada de Cotos, esta bajada me encanta. Me la se como el pasillo de mi casa y es una bajada que si la conoces se puede hacer muy deprisa. Además, voy a tener la suerte de no encontrar demasiado trafico ni de coches ni de bicis con lo que me puedo permitir bajar a mis anchas. En mitad del kilómetro duro a la salida de una curva rápida a derechas veo un tío estampado en el vierte aguas de la izquierda y uno que a parado a atenderle pidiéndonos que avisemos a una ambulancia. Me lo apunto para decirlo abajo en el pueblo donde siempre hay gente de la organización. Finalizando este tramo, donde la bici coge muchísima velocidad, apurada de frenada y curva cerrada a izquierda sin visibilidad y a la salida veo a otro salir bien rebozado de entre los arbustos que al parecer se ha marcado un recto de impresión. Se me había olvidado señalar, si, si te la conoces es una bajada para hacer muy rapido, pero sino te la conoces es una bajada muy jodia porque se corre mucho y tiene alguna curva de peculiar trazada. Sin mas incidentes continuo gustandome hasta Miraflores. Cambiamos los trastos, plato pequeño, subimos todos los piñones que da la maneta y a encarar el comienzo de Canencia, todo ello a la vez que les grito a los de la cruz roja que están en aquel punto avisándoles de la ostia que ha habido. Alli escucho los animos de Klyde y de Paolo que estan esperandonos y no he terminado de subir la rampa cuando los tengo junto a mi acompañandome. Me ofrecen agua y comida aunque por ahora no necesito y continuaran toda la subida marcandome un ritmito muy bueno. En ese punto donde me voy exigiendo pero no peto. De hecho, vamos cogiendo gente toda la subida. Las piernas ya duelen mucho y cada vez que tengo que bajar un piñon para ponerme de pie mi cabeza se niega a hacerlo aunque al final le acabo dando. Intento subir holgado de desarrollo con toda la cadencia que puedo mantener aun asi me noto que las pilas ya no son las de los puertos anteriores. Aun asi, como ya he dicho, la rueda se agradece y me obligan a exigirme ese puntito mas que sino no estaria dando. A falta de un kilómetro veo en la cuneta a Iceman animando, nuevamente toda dosis de animo se agradece sobremanera. Menos mal que el puerto es corto ya que los dos últimos kilómetros se me atragantan un poco, Klyde ha tirado para delante para hacer de aguador mientras que Paolo me va estirando un poco para coronar. Él se quedará en la cima, mientras que Klyde ha decidido que se va a marcar un buen entreno de cara a la Larrau y me acompañara hasta Segovia. En la cima están los de Born dando bidones de sales, con lo que ya contaba. Me echo un trago y lo guardo en el maillot para ir bebiendo en la bajada. Nuevamente bajo disfrutando y gustándome, prácticamente solo. Pasada la parte de bajada empinada, llegamos a la parte mas tendida antes del pueblo y aprovecho para finiquitarme el bidón de Born que para mi gusto estaba demasiado concentrado con lo que me deja el estomago un poco tocado. Lo malo que esa sensación de acidez ya no me abandonará hasta el final. Entra Klyde con los bidones llenos y me dice que me quede a rueda. Se pone a tirar a un ritmo descomunal con lo que volamos del pueblo para abajo. Cogemos la carretera del valle y sigue el ritmo con lo que en el repecho del puente enlazamos con una numerosa grupeta donde se encuentra Ragar. Un kilometrillo de relax y nuevamente coge la cabeza del grupo y nos enfila a todos sin exigir ningún relevo por lo que llegamos a Lozoya en nada y menos. A la entrada del pueblo hay un ambiente tremendo de gente animando. Falta nos hace ya que los 12 kms que nos preceden se hacen muy muy largos. En esta primera parte, da el viento de cara y nadie quiere pasar a relevo con lo que subimos contemporizando y me sirve para aguantar cómodamente (lo de cómodamente es un decir) en el grupo donde ya sin la vorágine del llano nos damos cuenta de que se encuentra en él el dorsal numero 2 que corresponde al propio Perico. A Ragar eso del viento le da igual y pone RR largándose entre los comentarios y el murmullo del grupo. Así nos ventilamos los primeros 5 kms de ascensión hasta que llegamos a la zona de las zetas donde como fruta madura cada uno empieza a ir a su sitio y mis piernas dicen que mi sitio es descolgarme y ver como se me va el grupo. Klyde se queda repitiendo las labores de Canencia y exigiéndome ese puntito mas que en otro caso seguramente no daría. Voy sufriendo muchísimo aunque manteniendo un ritmo bastante constante, otra vez con las pulsaciones rondando la zona roja, no se hasta cuando va a durar la pila pero a este ritmo que he traído toda la marcha no se yo si quedará mucha. La carretera esta mucho mas descarnada que la última vez que transité por aquí en diciembre dificultando si cabe aun mas la ascensión. Aun así voy descontando kilómetros deseando que llegue el descanso de una vez y recogiendo durante toda la subida cadáveres de los grupos precedentes por lo que tan mal no iremos. Pasamos el descanso y quedan 3 kilometros, nuevamente por allí anda BuruM animando. Me pregunta por Chundaways, pero hace tiempo que le perdí la pista. Continuamos el último tramo buscando ya con la vista el final de la ascensión. Por detrás entra una grupeta de unos 7 u 8 entre los que se encuentras los compis del Pajaro Loco a los que se les ve muy bien. Me estiro un poco para no perderles rueda en este ultimo kilómetro ya que toda compañía será buena en los llanos hacia Segovia. Coronamos y otra bajada de las mias. Después de haberla bajado con nieve en la cuneta y la carretera cubierta de sal, en perfectas condiciones como las de hoy permite bajar muy muy deprisa. Voy bastante motivado con lo que creo que, estoy seguro, tal y como me dijo Klyde después, que aquí me sobré un poquito y gaste unas fuerzas que no tenia. Llegamos a la N110 que cogemos hacia Segovia y comienza el principio del fin. Repechón gordo unos kilómetros después de Navafría y pego el gran reventón. La grupeta se va y se va y yo no puedo con el desarrollo. Klyde me anima, me marca el ritmo y poco a poco recupero el resuello. Retoma un ritmo alto y vemos que el grupo esta ahí, a unos cientos de metros, no se alejan, pero no les recortamos nada. Bastante tengo con ir a rueda. La acidez de estomago se comienza a convertir en mareos y ganas de potar, en las piernas punzadas en todos los musculos por la fatiga aunque sin llegar a ser calambres en ningun momento. Adelantamos un buen numero de cadáveres, aunque si lo pienso bien yo tambien soy uno de ellos. Empiezo a pensar muy en negativo, solo tengo en la cabeza los dos repechos antes de Torrecaballeros y sobre todo, el repecho de la Granja. Ya en este punto soy un zombi encima de la bici, la vista se me va y apenas puedo abrir los ojos. Solo veo la rueda trasera de Klyde que en algun momento me cuesta horrores seguir y apenas acierto a pegar un gritito para indicarle que un punto menos. Aun así, mas mal que bien llegamos a Torrecaballeros donde nos desviamos a la izquierda hacia la granja y según el señor Murphy, todo lo que va mal puede ir peor como asi ocurre en este tramo donde simplemente no estoy. Incluso en algún momento me dan ganas de apoyar la cabeza sobre el manillar y echarme a dormir, llega un momento poco antes de alcanzar la Granja donde me quedo casi catatonico, tengo que levantar el pie porque no hay mas gasolina para impulsar el motor. Vamos a 20-25 por hora, las pulsaciones hace rato que dejaron de subir, de hecho en cuando paso de 140 mi campo de visión sufre un fundido a negro. Delante el repecho de la Granja que ni por asomo me planteo subir a plato, de hecho lo subí con 34x23 para que os hagais una idea del nivel del melocotón que llevaba. Pasa un pelotón y ni amago de poder seguirles. A duras penas coronamos el pueblo y simplemente me dejo caer hasta el embalse ya que aun queda otro repecho, otra grupeta que pasa y que se va. Yo alli tambaleandome encima de la bici. Coronado el repecho pasa otra grupeta donde ahora si, en un tramo brevemente favorable hago un último esfuerzo para engancharme y dejarme llevar hasta meta. Aquí viene DeMostoles que me saluda aunque solo acierto a devolverle el saludo entre balbuceos, bastante tengo con mantener el equilibrio sobre las dos ruedas. Llegan las rotondas de los últimos kilómetros y cada látigo a la salida de las mismas resulta infernal, menos mal que el pelotón es grande y sigo estando en el grupo a pesar de perder un montón de puestos en cada látigo. Finalmente ahí esta la rotonda de la circunvalación, último kilómetro, último repecho donde no hago ni amago de seguir el grupo en la vorágine del sprint y simplemente me dejo ir para entrar en meta con mas pena que gloria. Aun así, los 5:15 de tiempo oficial son una sustancial mejora respecto al año pasado y me suponen lograr diploma de oro por primera vez en esta marcha tras cuatro participaciones, pero la verdad que ahora mismo me da un poco igual todo. Solo quiero sentarme, quiero morirme allí mismo. Me tiro diez minutos hasta que comienzo a reaccionar, nos encontramos con Puskas, Ikerz y Ragar que han llegado a la par 10 minutos antes y bueno, la verdad que no me apetece mucho enrollarme mas. El resto, comida donde nos juntamos un buen monton de foreros mas, comentarios acerca de la marcha y ahora a pensar en la Larrau que ahora mismo veo muy negra la cosa. La Larrau es el doble de dura que esta marcha, esos 10 kms infernales hasta Erroymendi se repiten una y otra vez en mi cabeza. En fin ya de perdidos al rio. A ver que sale, por suerte esta temporada “infernal” poco a poco va dando a su fin y llegara el deseado descansito y una nueva oportunidad de hacer borron, cuenta nueva y plantear las cosas mejor que este año. 8月17日 Cronica de una catastrofeAhi os dejo eso:
Volvia yo por el carril del sur bajando la marañosa. Ya de vuelta a casa despues de 120 kms. Adelanto a un par de tios a los que he soltado en la rotonda de las carmelitas. En esto que sigo yo, rodando a todo lo que daba (viento de cara/costado y 35-37 por hora) cuando veo un maillot de la pirenaica que se acerca. Coño Klyde que sale a pasar la resaca. Nos cruzamos y me desvio a la izquierda y empiezo a frenar. Yo pensaba que estaba solo en el carril, no habia escuchado a nadie desde que adelante a esos dos pavos, pero resulta que venian como a unos 7-8 m todo cebaos intentando volver a entrar a rueda. El que venia primero me a comido cuando estaba girando y toda la ostia se la ha llevado la rueda. Yo me he quedado sentado en el suelo y la verdad que ni un rasguño. Él ha salido volando y poco ha faltado que no se ha empotrado la cabeza contra el muro del carril (sin casco que iba el colega), pero vamos al final tambien ha salido con magulladuras, asi que a falta de daños personales, me llevo yo toda la papeleta. Un poco por gilipollas, porque el que piense que no viene nadie, el que no escuche a nadie, no me quita que deba de mirar antes de parar.
La mala ostia es grande, de una manera tan tonta, ni un puto año que tienen las ruedas. Han estado gafadas desde el principio y mirad. En fin ya no me queda mas que tragarmelo. Mañana contactare con maxtain, el distri de zipp a ver que pasa con la politica de sustitucion a precio reducido. La verdad que solo hay que cambiar el aro y 1/3 mas o menos de los radios. El resto esta bien. En fin, ya os contare como termina el tema. De momento a volver a la cubierta y montar las kysirium para el domingo. 8月15日 Stage Pirenaico ForomtbVoy a haceros un pequeño resumen de lo que fue el stage pirenaico. La verdad que después del pedazo cronica de la pirenaica, me da un poco de pereza ponerme a escribir una nueva novela, con lo que no voy a enrollarme demasiado: 06/08/2007 Tras la panzada de viaje ayer con paso por el Aubisque, siguiendo la recomendación del viamichelin y donde no pudimos ver absolutamente nada tal y como estaba el tiempo, nos encontramos con una climatología si cabe aun peor. Amanecemos a las 7 de la mañana con intencion de salir prontito ya que por la tarde ayer nos dijeron que la mañana seria buena, aunque aquí en Francia deben de tener otro concepto de bueno ya que amanece lloviendo a cantaros y las nubes bajas contornean los picos que rodean el valle. Vuelta a la cama otro buen rato y cuando nos levantamos el plan para la mañana consiste en moñear. Nos acercamos con el coche a Argeles donde hay una tienda de bicis donde habia alguna buena oferta cuando pasamos por ahí en la pire y visita al Champion a hacer algunas compras. De vuelta hacia el apartamento, ya no llueve y la carretera se ha secado, por lo que a alguien se le ocurre la maravillosa idea de salir con la bici, ya comeremos de camino y esas cosas. La ruta prevista para el dia ya no se puede hacer por lo que quedaria un poco jevy, como conocedor del terreno, propongo hacer lo que teniamos planteado para el dia siguiente que era tirar hacia Gavarnie para atacar Boucharo y Troumusse. Dentro de lo malo si se vuelve a torcer el tiempo, solo tendremos que dar media vuelta y bajar al valle. Tiramos para arriba, ya desde el principio y como sera la tonica de la semana a un ritmo mas que alegre. Aunque el ambiente es frio, mas propio de marzo o abril que de agosto, por lo menos no llueve, aunque las nubes siguen ahí enganchadas, cada vez mas cerca según vamos ganando altura. Al pasar Gedre y según nos acercamos a Gavarnie, primero un pertinaz txirimiri y después directamente lluvia y frio me traen a la mente recuerdos del Soplao. Me doy una oportunidad hasta llegar al pueblo, donde rapidamente nos guarecemos bajo un toldo. Yo lo tengo claro. Lo que hay arriba ya me lo conozco, estoy hasta las narices de agua y frio este año. Me siento, me pongo las perneras y media vuelta, entre tiritonas, mientras el resto de la expedición si deciden subir a Boucharo. De bajada el plan era, hacer por lo menos unos kilómetros de Troumousse, por lo menos hasta donde me dejara la lluvia, pero nada, parece que la nube va valle abajo y en Gedre ahora tambien esta lloviendo por lo que tiro directo hacia Luz. Ahí, me desvio en el puente de Napoleón y opto por el mismo plan por la carretera de Luz Ardiden. No voy a gusto, no cojo ritmo, las pulsaciones por las nubes. Voy completamente desganado, desanimado, sin ganas de bici. Por ello, llegando a Grust, donde la subida se empieza a poner dura de verdad y aprovechando que el tiempo se vuelve a torcer, me doy la vuelta y al albergue. Redondeo la tarde con un paseito por los alrededores del pueblo hasta el puente de Napoleón donde coincido con esta gente que baja. Klyde viene preocupado por su biela izquierda que hace cosas raras. Cuando la miramos mas detenidamente vemos que le ha vuelto a ocurrir lo que ya le paso este invierno. La parte metalica que une la biela con el eje y que va embutida y pegada al carbono de la biela se ha despegado. Mal asunto. Tras la ducha miramos en el Internet donde puedan tener productos Time por aquí cerca y vemos una en un pueblo proximo a Tarbes. Contactamos por telefono con el distribuidor de Time España y nos dice que va a intentar hablar con ellos. Como cierran tan pronto en este pais, salimos klyde y yo pitando hacia ese pueblo que esta como a 50 kms de aquí asi ir ganando tiempo. Cuando llegamo alli resulta que es una tienda tipo Forum en un centro comercial y alli solo queda un empleado. El encargado se ha ido. Volvemos a llamar al de Time y nos dice precisamente eso, que no ha podido hablar con nadie y tal pero que ha llamado a otra tienda en Lourdes y que vayamos por la mañana que le ponen las bielas que él quiera dentro de lo que tengan en la tienda, la verdad que buen tanto por parte del distri de Time. Nos toca replantear la ruta para el dia siguiente ya que tenemos que bajar por la mañana a Lourdes que esta valle abajo. Rapidamente planteo una nueva ruta. Después de reparada la bici, dejar los coches en Argeles y hacer Soulor-Aubisque, bajar y hacer Hautacam. 07/08/2007 Amanecemos a las 7:30 para llegar a la tienda a primera hora. Tiramos valle abajo y la localizamos rapidamente ya que pasamos por ahí el dia anterior en el viajecito a Tarbes. Tras unas vueltas entre las vitrinas, las sustitutas resultan ser unas Stronglight Pulsion para eje ISIS ya que eran las unicas chulas en 172,5 mm y en medida compact que tenian por la tienda. Klyde usaba 175 mm pero nos comentan que en Francia es casi imposible encontrar esa medida, sencillamente la gente no las usa. Con bielas nuevecitas, otra vez al coche y desandamos lo andado hasta Argeles, donde dejamos el coche en un area recreativa justo al pie de la subida a Hautacam. Seguimos los carteles que marcan al Col d’Aubisque y pronto estamos en las primeras duras rampas que nos sorprenden a la salida de Argeles. Vamos en grupito, subiendo a un ritmo agradable cuando de repente, igual que en la pirenaica. Ragar pasa delante a dar lo que él considera un relevo, que implica algo asi como subir no uno sino dos o tres puntos mas. Se me cruza el cable porque ya se me de que va el percal tras toda la semana de la pirenaica. Me niego a ir ahí con el gancho, por lo que bajo dos piñones, le cojo rueda y zasss!! Palo. Me responde, y coge rueda facil, otra vez zasss!!! Palo y aun asi vuelve a enganchar, me da lo mismo…..nuevo palo y ahora si lo suelto y pongo todo el ritmo que puedo. Ahora si que no engancha. Se que mas tarde o mas temprano me va a echar mano porque anda mas que yo, pero ahí queda el mensajito. Justo cuando me he recuperado de los palos, vamos cruzando un pueblo poco antes de empezar los falsos llanos que nos llevaran hacia Arrens, oigo un PUM!!! Pinchazo de Ikerz. Desando unos metros y recupero el aire mientras repara. Cuando le damos aire a la rueda, un globo aparece en el costado. La cubierta rajada (alguien ha mencionado los tubulares…..). Llevamos unos 6 kms de subida, no nos queda mas remedio que bajar de nuevo al coche a cambiar la cubierta. Con resignacion emprendemos el camino de vuelta. Otra vez a volver a empezar. Ya este primer tramo de segundas no lo hago con la misma alegria, aunque el resto tampoco y podemos subir agrupados a un ritmo alegre pero no afixiante. Simplemente disfrutando de la subida. Pasamos el sitio del pinchazo y llegamos a los falsos llanos. Por suerte hoy el tiempo si esta respetando y por lo menos ruedas con otro animo en el cuerpo. A la salida de Arrens comienza a tensarse la cosa y otra vez volvemos a ir con el gancho, con la respiración acelerada. Este tramo final de la ascensión al Soulor es duro y constante. Aun asi aguanto bien el tipo, incluso me permito el lujo de soltar otro palito mas para satisfacer el ego que otra cosa. A tres kms del final Klyde acelera y se va como quiere, detrás de él Ragar sin mover un músculo, con ese ritmo pestoso y constante del que hablaba antes y nos quedamos Puskas, Ikerz y Yo subiendo a ritmo hasta que Puskas decide que nuestro ritmo no le vale y se va a la caza. Quedamos Ikerz y Yo subiendo a todo trapo (a todo lo que nuestras piernas dan) y relevandonos y entendiendonos perfectamente. Llegando a la cumbre veo a Klyde camara en ristre esperando un buen espectáculo. Miro a Ikerz y le digo “creo que estos esperan un sprint” Casi al unisono comenzamos a bajar piñones ante el deleite del resto de la grupeta. Por una vez puedo presumir que me llevo un sprint ante el sprinter del grupo. Breve parada para echar las pertinentes fotos en el cartel del Soulor, hacia el circo de Litor y continuamos camino hacia el Aubisque. Un par de kilómetros de bajada y comienza la subida, al principio suave, pero que poco a poco va ganando pendiente. Atravesamos el bellisimo paraje del circo de Litor y bueno, cuando comienza a empinarse la cosa, nuevamente Ragar toma la cabeza y pone su ritmo. Nuevamente aplico la receta de la primera subida y busco dentro de mis fuerzas para soltar un duro palo. Ni hace amago de seguirme, se ha aprendido la leccion. Sigo fuerte aunque entran con facilidad Klyde y Puskas a los que aguanto un kilometrillo o asi hasta una zona que ronda el 8 % con un par de rampas duras donde se me van poco a poco mientras Ragar me coge por detrás. Ahí no puedo ya dar mas, las patas dan lo que dan. Sigo esforzandome todo lo que puedo mientras por delante me deleito con la batalla. Ragar a punto de entrar cuando Klyde le suelta un estacazo a Puskas en la rampa mas dura, a dos kms del final y se va. Buen show. Corono con las piernas hinchadas y doloridas y busco unaa rica cocacola en el bar. Después lo tipico fotos y tal. Vuelta hacia el valle que aun nos queda el tercero en discordia. En la bajada me emociono, hasta que me como una buena piedra puntiaguda y tubular pinchado, que me cuesta cambiar ya que estaba bien pegado el jodio. Casi se agradece el descansito. Remontamos los dos kilómetros del Soulor con pertinente sprint en la cumbre donde esta vez no puedo sorprender (evidentemente si llevaba 300 m antes de la cumbre ya el plato metido creo que se me veian las intenciones). La bajada la tengo que hacer con suma precaucion ya que no me dan nada de confianza el tubular trasero solo pegado con los restos y vienen a mi las imagentes del brazo escayolado del amigo Neuro por lo que no inclino la bici ni lo mas minimo. En las rectas corro pero las curvas las tomo casi parado, dejando correr la bici en toda la amplitud de la carretera sin exigir lo mas minimo a las gomas. Llegamos a Arrens y esta gente resulta que quieren comer. Buscamos un sitio pero a esas horas (sobre las 15:00) es complicado en este pais. Seguimos valle abajo hasta el pueblo donde pincho Ikerz a la subida que tambien habia un par de sitios posibles y en el segundo de ellos encontramos donde nos den un ‘Plat d’Jour’. Después de arrancar, por suerte quedan unos cuantos kilómetros hasta pie de puerto para bajar la comida, pero en cuanto me pongo a subir veo que van a ser claramente insuficientes. Siento las piernas como sin fuerzas, el estomago revuelto, las pulsaciones por las nubes en rampas y a un ritmo donde no deberian estarlo. Evidentemente se me van a las primeras de cambio. Ahora quedo yo alli solo con mi sufrimiento. Por suerte tengo la cabeza esta vez como aliada ya que Hautacam es una vieja espinita que lleva cuatro años clavada y esta es mi oportunidad de sacarla. No la voy a desaprovechar. A sufrimiento y chepadas voy ganandole kilómetros a la ladera. La subida es tremendamente pestosa. Tan pronto tienes kilómetros donde alternan los rampones con los descanso, como por ejemplo uno que marcaba al 8% de media y comenzaba en claro descenso, con kilómetros durisimos al 10% mantenido que se hacen eternos. Un par de veces estoy a punto de echar toda la comida. Por suerte según te acercas al final la cosa se suaviza un poco y a pesar de la petada me encuentro un poco mejor (eso si….el 34x25 ya no lo quito ni para ponerme de pie) y poco a poco la cuenta de kilómetros se va acercando a cero. Estos se encuentran parados en el cartel de Hautacam, pero yo no paro ya que sino no se si podre volver a subir. Continuo por un desvio a la izquierda que sigue ascendiendo y finaliza en un collado un kilometro mas adelante. Al llegar arriba, alli no hay cartel ni hay nada, aquello no es el col de Tramassel que se menciona en la altimetria de APM. Vuelta hasta el cruce y ahora optamos por la carretera que va hacia la estacion, paralela al aparcamiento y ahora si, tras un par de duras rampas aparece el cartel que nos indica que hemos coronado el col de Tramassel. Ya tengo mi foto y mi espinita sacada. Vuelta al coche y tiramos hacia Luz para finalizar el dia con unas cervecitas que bien ganadas tenemos. 08/08/2007 Y lo mejor para el final. La propuesta de ruta para hoy es el gran Tourmalet por ambas caras y de postre la ascensión a Luz Ardiden que no puede faltar en la colección. Ademas hay un aliciente adicional ya que a las 15:00 hay una cronoescalada-cicloturista a Luz por apenas un par de euros de inscripción. El dia amanece frio aunque por suerte seco. Casi sin calentar atacamos las primeras rampas del mito y ya desde los primeros kilómetros veo que las patas no van a tener su dia. Me estoy resintiendo de la paliza de ayer, recupero fatal y al ritmo que me imponen tampoco ayuda. Intento aguantar la rueda, pero en cuando las rampas se empinan un poco pierdo contacto, lo que sucede en las herraduras previas al pueblo de Bareges. Casi es una liberación soltarme porque ahí empiezo a ir mas comodo. Atravesando las calles me pita un coche y resulta que es Karlos, uno de los pirenaicos de Urzainki que anda por la zona investigando para el recorrido de la Pirenaica 2008. La rampa dura de la salida de Bareges me la ventilo bastante bien, tanto que vuelvo a enlazar y aguanto el kilometro del descansito al 5,5% ahí. Pero llegando a la vaguada la carretera me vuelve a poner en mi sitio y ahí me quedare hasta arriba. Aun asi el ritmo es bueno. Tambien ayuda el que en este puerto vas adelantando constantemente gente, una enorme marabunta de gente que asciende por sus rampas con lo que quieras o no te motivas. A falta de 3 kms para el final veo como Ikerz se ha descolgado de la grupeta de cabeza y me tiro a por él. Subo un par de puntos y por momentos veo que le estoy recortando, pero la rampa final me pasa factura y al final tengo que claudicar. Arriba, cocacola en el bar del puerto, dejamos acto de presencia en el libro de firmas una vez mas y las fotos de rigor para lanzarnos por la cara de la Mongie simplemente volando sobre la carretera. Primera parte tecnica con curvas reviradas y segunda parte de poner el turbo y dejar que la bici bata records de velocidad. Casi sin darnos cuenta estamos en Ste. Marie de Campan junto a su afamada fuente. Me como un sándwich que llevaba en el maillot y tras unos minutos de descanso, emprendemos el regreso. Primeros kilómetros tendidios hasta el pueblo de Gripp en los que Puskas se emociona, da un hachazo y se va. Al llegar a ese pueblo la subida se pone de verdad dura y ya sera asi hasta el final. Ragar y Klyde se van, para variar y me quedo yo con Ikerz subiendo fuerte pero a un ritmo “adecuado” relevandonos y ganando altura con rapidez. Nos sorprendemos cuando antes de la herradura del Albergue vemos a Puskas, haciendo estiramientos sobre la bici. “este ya va con la espalda cascada” me dice Ikerz. Aceleramos un punto y le damos caza. Ahora somos tres en la labor de tirar y la verdad que mantenemos un buen ritmo. Ya estamos en los duros tuneles de la Mongie que la verdad paso mejor que nunca de las veces que he subido, atravesamos la estacion y motivados a afrontar los 4 ultimos kms. Sin embargo, a falta de 2 kms se acaba la pila. No es un pajaron ni una petada brutal de esas que tengo de vez en cuando sino que simplemente se me acaba el ritmo alto en las piernas. Me atufo un poco y tengo que levantar el pie. Puskas se emociona y acelera hacia la cima. Intento seguir la rueda de Ikerz pero me noto muy vacio. Intento buscar cadencia donde no la hay asi que dos kilómetros de sufrir hasta que corono completamente vacio. Rapido busco una cocacola y una barrita en el maillot ya que aun queda Luz Ardiden. Emprendemos la bajada que resulta un tanto pestosa por el intenso trafico a estas horas. Abajo en Luz el cachondeo. Unos quieren comer, Klyde se apunta a la cronoescalada que va a empezar en breves minutos, comemos, no comemos, aquí, alli. Finalmente tiramos hacia el apartamento. Yo lo tengo claro si paramos a comer no subo, ya conozco Luz Ardiden y paso de sufrir el mal rato del dia anterior en Hautacam, por lo que llego al apartamento, pongo a cocer un poco de pasta, meto la bici en la bolsa y doy por finalizado el stage pirenaico. Al rato nos llama Klyde desde la cima que ha finalizado en 4ª posición y Ragar, Puskas e Ikerz se animan tras la comida a afrontar la ascensión. Me enchufo al compex, me echo un poco de siesta, que es interrumpida por una llamada de Klyde que me dice que la etapa de la vuelta a los pirineos finaliza en Bareges y evidentemente pasan por Luz, por lo que me bajo al pueblo a ver un poco de ciclismo y despejarme en lo que doy tiempo a que estos bajen. Y la verdad que poco mas que contar. Al final hubo que improvisar bastante, el tiempo no acompaño como seria deseable y bueno, esto es lo que salio. |
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